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LUIS FERNANDO RUEZ, EL MÉDICO DE LOS INDIOS EN MISIONES (1931-1967) 81
Las vivencias narradas en la Familienchronik testimonian sucesos per-
sonales y hechos que hacen a la historia del entonces Territorio Nacional
y luego provincia de Misiones (1953). Ruez, además de dar cuenta de sus
avatares personales, fue testigo presencial de las dificultades propias de
los inicios de la colonización, las epidemias, la falta de medicamentos y la
necesidad de un médico cuando los remedios caseros ya no surtían efecto;
ocasiones en que las “urgencias”, tantas veces mencionadas por él en la
Crónica, pusieron la vida de los pacientes en sus manos.
Por otra parte, las tribulaciones que sufrió como médico demuestran
que las tensiones entre sus compatriotas afectaron su rol profesional, que-
dando muchas veces sin trabajo. No obstante estas dificultades, Ruez
mantuvo una postura política fiel a su pasado como militar en la Primera
Guerra Mundial, oponiéndose a las políticas del Partido Nacionalsocialista
en el que había participado en sus comienzos cuando aún mantenía una
relación cordial con Adolf Hitler, tal como narra en la Crónica.
Ruez fue un médico que, según sus propias palabras, buscó atender
“a todos”. Un mandato que muchas veces le acarreó enemistades entre
los círculos germanos de las colonias, fuertemente endogámicos y selec-
tivos, que no aceptaban el trato igualitario con criollos, y menos aún con
indígenas.
En este sentido, sus escritos demuestran que el contacto con la pobla-
ción local fue de continuo aprendizaje para él. En un pasaje nostálgico de
su artículo “Todo comienzo es difícil”, Ruez recuerda su vida en el Chaco:
“Nunca volví a ser tan feliz como lo fui cuando viví allí, haciendo de mé-
dico entre indios, mestizos, gauchos y cuatreros. Pues la felicidad del ser
humano no consiste en tenerlo todo, sino en poder prescindir de todo.”
(“Comienzo”: 136). En Misiones, si bien no se encontró con gauchos y cua-
treros, sí tuvo contacto con indios y mestizos, estos últimos peones criollos
y paraguayos que trabajaban en la extracción de maderas en los obrajes y
en los grandes yerbales. Sabemos que Ruez describió la situación de esta
población en una monografía que presentó al ministro de Salud de la Na-
ción, Ramón Carrillo, y además realizó una ponencia sobre “Medicina indí-
gena del Alto Paraná y enfermedades transmisibles” en el Primer Congreso
Argentino en esa temática celebrado en Posadas en 1952. Aunque estos
trabajos aún no han sido hallados, las temáticas que tratan demuestran el
constante interés de Ruez por las formas de vida locales, los conocimientos
populares sobre salud y enfermedad, la farmacopea indígena y tantas otras
cuestiones que en general despertaban escasa atención en el contexto en
que vivía.
Ruez fijó su mirada en los grupos invisibilizados y prácticamente exclui-
dos de la vida social en las colonias. En tal sentido, sus artículos no solo
contienen valiosa información científica sino que testimonian su apasiona-
miento por conocer y comprender la realidad que lo rodeaba, a pesar de
las duras condiciones de existencia que debió afrontar en el Alto Paraná
misionero.

