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88 ARNOLD SPITTA
En un intercambio de ideas de cómo promover y financiar asociaciones loca-
les del Movimiento de Reconciliación en América del Sur, opina que no es tan
pesimista y que cree que deberían financiarse principalmente con recursos pro-
pios. Que ella, por ejemplo, estaría dispuesta a financiar el alquiler de una oficina
y sala de reuniones (idem: 11/3/1945)
En mayo de 1944, Isabel Reinke menciona su preocupación por el destino
de los niños en Europa y comenta que la organización „Save the Children Inter-
national tiene una sucursal muy activa aquí", mandando paquetes con ropa a
Suiza, pero lamentablemente no alimentos, y se preguntaba "¿cómo pueden las
Naciones Aliadas soñar con reeducar y recristianizar la juventud europea, si sólo
los tratan con bombas y hambre?" (Idem: 11/5/1944).
Terminada la guerra, Sayre en diversas cartas informaba sobre los "fellows
of reconciliation", los antiguos amigos y compañeros de ruta, que habían sobre-
vivido en Europa, y cuáles no. Se desprende de este intercambio epistolar que
Isabel Reinke conocía personalmente a una buena parte de los más distinguidos
"fellows" europeos (Sayre a E. Reinke 21/6/1945).
En febrero de 1946 Isabel le comunica a Sayre que había abandonado su
plan original de participar en la Convención del Consejo de la IFOR en Estocolmo,
una, por no estar garantizado que llegaría a tiempo (iba a viajar en barco, puesto
que no se atrevía a tomar un avión), otra, por la gran inversión en dinero que
hubiese significado, y por último, por estar totalmente comprometida con su
labor en Save the Children’s Union (E. Reinke a Sayre, 8/2/1946). Igualmente,
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por iniciativa propia y, además, por haber recibido direcciones de pacifistas que
habían sobrevivido en países devastados por el nazismo, estaba enviando
paquetes "Care" con alimentos y ropa.
A fines de 1946, Sayre pregunta a Isabel Reinke, si ella (o su grupo) estaría
en condiciones de asumir los costos de un viaje aéreo de mil dólares del secre-
tario sudamericano de los FOR, Antonio Loureiro, quien lo iba a acompañar a
él, Sayre, en una gira por Sudamérica (Sayre a E. Reinke 4/12/1946). A lo cual
ella le responde invitándolo a alojarse en su casa durante su estancia en Buenos
Aires, pero que "lo máximo que puedo y quiero darle son U$S 250.-", por estar
totalmente absorbida por las actividades en Save the Children. Ella mientras
tanto era la "Chairman of the German Sub-Committee of the Argentine Section"
de esa organización. Pero había un problema: se había suscitado un conflicto
con el gobierno argentino, "las autoridades nos pidieron que nos separáramos
de la sección argentina, lo que finalmente hicimos" (E. Reinke a Sayre,
22/12/1946) .
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La visita de John Nevin Sayre acompañado de su esposa Kathleen finalmente
tuvo lugar en abril del año 1947, y en un intercambio efusivo de cartas posterio-
res, ella agradeció el honor y la alegría que le habían proporcionado al hospe-
darse en su casa, y él y su esposa dieron las gracias por la hospitalidad recibida
23 En la carta describe a continuación un bello ejemplo de solidaridad activa de una mujer
llegada poco tiempo antes a Buenos Aires, la cual había perdido su hijo en Auschwitz, por ser
albino, y que no obstante estaba contribuyendo con su trabajo manual para aliviar el destino
de los niños en Europa.
24 En el intercambio de cartas posterior no hay más explicaciones sobre el conflicto.

