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          América del Sur . Allí se reencontró con muchos de sus antiguos compañeros
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          de ruta de Europa y los Estados Unidos. Tres años más tarde, con pesar declinó
          viajar a Alemania para asistir en agosto de 1953 al congreso de la Asociación
          Alemana de Reconciliación (Deutscher Versöhnungsbund), porque le temía al
          largo viaje. Además, no juzgaba conveniente ausentarse de su hogar justo en
          ese momento – una frase enigmática, no se sabe a qué se refería al decir que
          la fecha podría ser inoportuna para ella, si se trataba de asuntos privados o de
          la situación política en la Argentina como tal (E. Reinke a Sayre, 30/5/1953).
            En las cartas de Isabel Reinke a John Nevin Sayre se encuentra una serie de
          comentarios críticos, algunos ya citados, con respecto al primer y segundo
          gobierno peronista, en especial en los años cincuenta. En una carta de septiem-
          bre de 1952 lamentaba el ambiente opresivo que en su opinión prevalecía: "Todo
          el ambiente aquí es opresivo. No sé si ha leído, que, de ahora en adelante, todos
          los niños de 16 a 19 años en escuelas secundarias y universidades tienen que
          aprender a disparar" (idem: 24/9/1952).
            Haciendo un balance de la vida y obra de Isabel Reinke, en primer lugar, hay
          que resaltar el camino que recorrió desde un patriotismo chauvinista durante y
          a fines de la Primera Guerra Mundial hacia un pacifismo de raíces cristianas, que
          con fervor profesaría desde 1924 en adelante hasta su muerte, casi cuarenta
          años más tarde. En segundo lugar, es admirable su infatigable compromiso con
          el movimiento de reconciliación (Fellowship of Reconciliation), al cual no sólo
          destinó sus fuerzas, pese a una salud a veces delicada, sino también una buena
          parte de su cuantiosa fortuna. El mecenazgo que ejerció en forma tanto discreta
          como generosa, permitió la supervivencia a más de una víctima del nazismo,
          exilada en la Argentina o en otros países.
            Pasando revista a los veinte años de esfuerzos, desde comienzos de la
          década del cuarenta hasta comienzos de la década del sesenta, para fundar un
          capítulo del movimiento de reconciliación en la Argentina, basado en un ideario
          pacifista cristiano, puede afirmarse que Isabel Reinke participó activamente en
          muchos de estos intentos, aunque la mayor parte de ellos no fructificaran en
          aquella época. Pero viéndolo desde una perspectiva histórica, hay fuertes indicios
          para aseverar que años más tarde surgieron los frutos de aquellos esfuerzos.
            En un libro publicado en el año 2013 "In an Inescapable Network of Mutuality".
          Martin Luther King, Jr. and the Globalization of an Ethical Ideal, se evocan aquellos
          años de la década del cuarenta y el desarrollo de la Fraternidad de Reconciliación
          posterior: Desde la década de 1940, la International Fellowship of Reconciliation y
          su sucursal en Estados Unidos, con la cual el Dr. [Martin Luther] King se afilió, trabajó
          para crear capítulos de FOR en América Latina, incluso en Uruguay, Argentina y
          Brasil. El FOR capitalizó estas iniciativas en los años 60 enviando a dos destacados
          activistas católicos, Jean y Hildegard Goss-Mayr, a la región. Su tarea era "conver-
          tir a la Iglesia Católica Romana en América Latina a la no violencia, en vista de la
          ausencia de tal tradición allí dentro de esa entidad". El contacto de Hélder Cámara
          con Earl M. Smith se desarrolló en este contexto, este último trabajó en estrecha


          25    E. Reinke a John M. Swomley, colaborador de John N. Sayre en la American FOR,
          25/5/1950.
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