Page 95 -
P. 95

VITA. JOHANN KARL OENIKE (1862-1924)         93



               Viaje a Sudamérica, 1887-1891

               El 11 de setiembre de 1887 partió del puerto de Hamburgo para Buenos
               Aires en el buque “Montevideo”. En su diario describe las vivencias durante
               el viaje, el mal tiempo, el malestar del mareo, la escala en la isla de Madei-
               ra y sus observaciones del océano, los barcos que avistan a la distancia,
               los delfi nes, etc., con la mirada del artista “el mar luce un hermoso color
               azul-verdoso claro”. También es característico el registro casi científi co de
               las latitudes, la temperatura, etc. El 2 de octubre ve la costa brasilera a la
               distancia y dibuja en el diario una vista panorámica con el puerto de Santos
               en la lejanía. El 7 de octubre desembarcó en Montevideo, donde los pasa-
               jeros pasaron el día recorriendo la ciudad. Observa allí “gauchos al galope
               corto. Lecheros. Venta de pan a caballo. Paseo en tranvía a las afueras….
                                                                 o
               residencias (villas) muy interesantes.” (Diario manuscrito N  2: 7.10.1887)






























                                 Puerto de Montevideo (1887). Acuarela
               El 9 de octubre llega temprano en la mañana a Buenos Aires. “Trasbordo a
               un pequeño vapor, luego en un bote hasta un puente. Aduana. A las 6 (18
               horas) en lo de Fehling.” (Idem: 9.10.1887)
                  La elección de viajar a Buenos Aires después de recibirse no es fortuita. El
               padre de Oenike mantenía una relación profesional y de amistad con Wilhelm
               Carl Fehling (*1837 Hameln, Baja Sajonia – + 1918 Buenos Aires), inmigrante
               alemán que arribó a la Argentina en 1863 y se dedicó a la fabricación de
               carruajes de lujo, trabajó incluso para algunos presidentes argentinos. Hay
               un carruaje de él exhibido en el Museo de Luján. Un hijo de W. C. Fehling,
               Reinhard, había estado de aprendiz en el taller del padre de Oenike en Berlín.
   90   91   92   93   94   95   96   97   98   99   100