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LA SOCIEDAD GOETHEANA ARGENTINA EN MENDOZA 149
A. Dornheim (1909-1969) se había doctorado sobre un tema de lingüística en la
Universidad de Hamburgo, bajo la dirección de Fritz Krüger. Entre sus antece-
dentes figura la tarea como docente de alemán en España, en 1936, como parte
de la Deutsche Akademie (DA), institución dedicada a la enseñanza del idioma
alemán en el extranjero entre 1925 y 1945. Luego había venido a la Argentina en
1937 para dictar cursos de alemán en la Institución Cultural Germano-Argentina
de Buenos Aires, desde donde se trasladó a Mendoza en 1940 para incorporarse
a la Universidad Nacional de Cuyo (véase Bujaldon 2003: 399), en la que se
desempeñó en diversos espacios de la docencia para finalmente dedicarse al
área de los estudios germanísticos en la Facultad de Filosofía y Letras.
Por su parte, Franz Thierfelder (1893-1963) ejerció por más de una década
roles directivos en la DA y, luego de la guerra, participó activamente en 1951 en
la creación y conducción del Goethe Institut (GI) de Munich, además de hacerlo
en el Institut für Auslandsbeziehungen con sede en Stuttgart. En 1954, la desig-
nación de Thierfelder, junto a otros pocos académicos alemanes y argentinos de
renombre, como "miembro honorario" de la SGA en la lejana Sudamérica, mues-
tra la vinculación, existente ya desde Europa, entre ambos alemanes y sus simi-
lares proyectos pedagógicos, centrados en la difusión del idioma alemán en el
extranjero, aun sin haberse encontrado aún correspondencia entre ambos. Las
negociaciones positivas llevadas a cabo en la década de los años 60 por parte
de A. Dornheim para transformar la ICCA en una filial del GI tienen en su trasfondo
seguramente aquellas previas coincidencias biográficas y pedagógicas.
Los socios
El empuje de los comienzos fundacionales explica el centenar de socios que apo-
yaron a la SGA, incluso con donaciones para la primera publicación de la misma
(Croce 1950). Al mermar el entusiasmo las actas dan cuenta en la década del 50
de la necesidad de buscar nuevos socios en otras facultades, más allá de Filoso-
fía y Letras. Cuando se crea el ICCA los alumnos de idioma alemán pasan a ser
socios "transitorios" de la SGA y la cuota societaria se les incluye en el pago de
los aranceles por la enseñanza del idioma. Se trata de un 10% que queda explícito
en las negociaciones con el Goethe Institut cuando este se hace cargo de la ense-
ñanza del alemán en 1966. Al comienzo de la década de 1990 las actas registran
62 socios, con un descenso del número de socios alumnos, de 350 a 223, adju-
dicado allí a los actos xenófobos en Alemania y la situación económica de la
Argentina . A continuación, concretado nuevamente el traspaso de la enseñanza
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a la SGA en 1996, luego de la reorganización del Goethe Institut a nivel internacio-
nal, las actas en 1999 constatan 67 socios y 209 alumnos. A partir del cambio de
milenio se hace fluctuante el número de alumnos, mientras que la treintena de
socios permanece, como es el caso en 2018: 32 socios y 207 alumnos. De estos
ingresos societarios la SGA rinde cuenta anualmente a través del balance que debe
presentar ante la Dirección de Personas Jurídicas del gobierno de Mendoza.
16 Cf. Acta de la Asamblea General Ordinaria N° 119, 12.11.1993.

