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20 AXEL LAZZARI
Dolchstosslegende , la “puñalada por la espalda” que los “apátridas” judíos
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e izquierdistas alemanes habrían asestado contra el ejército y la Alemania
toda, empujándola a su derrota.
Entre fines de 1918 y mediados de 1919 una oleada revoluciona-
ria derroca al II Reich alemán y se expande rápidamente por muchas
zonas del país. En Múnich, tras el experimento de república socialista
parlamentaria, la Revolución Alemana adopta la figura de una efímera
Räterepublik (República de Consejos) de impronta soviética. El acon-
tecimiento inspira a Ruez una repulsa visceral. Recuerda décadas más
tarde: “en cada esquina [se encontraba] un policía o un miembro del
Consejo de Trabajadores y Soldados, que entregaba al ciudadano a un
tribunal popular presidido por una puta de la gran urbe” (Ruez 1955: 502;
“Comienzo”: 123) .
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Al arreciar la guerra civil, nuestro personaje toma un decidido parti-
do en defensa del orden social. De esta manera vemos desplegarse su
actividad como orador en mitines políticos y su papel como líder de un
Freikorps . Hacia mayo de 1920 Ruez ya es miembro de la Orden Ger-
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mánica donde “bajo mi nombre […], Heinrich vom See, he realizado un
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gran y exitoso trabajo como escritor y periodista” (Familienchronik ms.:
200). Durante este tiempo, Ruez se dedica a dar conferencias propagan-
dizando argumentos nacionalistas, antisemitas y anticomunistas .
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Hoy en Múnich, en el Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores
Alemanes, del cual soy miembro hace mucho tiempo, hablé sobre el
Talmud ante dos mil personas en la Hofbräuhausaula. Drechsler [sic],
el fundador del partido, me presentó a un hombre bastante joven que
4 Sobre el mito de la “puñalada por la espalda” existe una amplia literatura. Ver, por
ejemplo, Barth (2003).
5 Las simpatías políticas de Ruez se inclinaban hacia el partido católico de centro-
derecha de fuerte implantación en Baviera, el verdadero derrotado en la revolución de
noviembre de 1918, aparte de la depuesta monarquía bávara. Con respecto al curso de
los acontecimientos revolucionarios, “uno de los procesos más moderados y pacíficos
en Alemania mientras Kurt Eisner estaba vivo se convirtió en el más radical y violento
después de su muerte. Y la reacción conservadora a la revolución […] no fue en ningún
estado alemán tan drástica como en Baviera” (Mitchell 2015: 332, mi traducción).
6 Estas milicias se formaron entre los veteranos de guerra tras la disolución del ejército
alemán y respondían, en su inmesa mayoría, a ideologías nacionalistas de derecha. Los
Freikorps actuaron con especial violencia en la represión de la república soviética de Ba-
viera entre abril y mayo de 1919. A ellos se debe, además, la represión del espartaquismo
en Berlín en la que cayeron asesinados Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht.
7 La Orden Germánica o Germanenorden se transformaría, ya en ausencia de Ruez,
en la más conocida Thule-Gesellschaft fundada por Rudolf von Sebottendorf. A través
de su órgano Münchner Beobachter, luego Völkischer Beobachter, esta cofradía aportó
a la ideología nazi una vertiente místico-pagana. Agradecemos a Regula Rohland esta
contribución.
8 En sus conferencias por distintas ciudades de Baviera presenta temas tales como “Ju-
díos”; “Trata de niñas”, “La Biblia y el Talmud”, “En qué sentido [los judíos] son usureros
y engañan”, “El poder de Judá en nuestro tiempo”, etc. (Familienchronik ms.: 195-199).
Con la firma de Heinrich vom See aparece su panfleto Anleitung zu Vorträgen über die
Judenfrage [Guía para conferencias sobre la cuestión judía] (ibid.: 203).

