Page 19 -
P. 19
INTRODUCCIÖN 17
estuvo íntimamente ligada a los debates sobre identidad, pertenencia y
germanidad que atravesaron a las comunidades de inmigrantes. La prensa
no solo fue un vehículo para mantener vivos los lazos culturales con Europa,
sino también una herramienta para definir nuevas formas de ser alemán —o
germánico— en un contexto sudamericano en transformación.
Benjamin Bryce ha mostrado que, entre 1905 y 1914, el AT comenzó
a configurar una identidad germano-argentina diferenciada de la mera
adscripción al Deutschtum global o al Imperio Alemán. En esos años, el
periódico utilizó con frecuencia el término “germánico” para referirse a
las características lingüísticas y culturales de la comunidad, en lugar de
“alemán” (deutsch). Esta elección terminológica no solo ampliaba el alcance
del diario a otros grupos de habla alemana —austríacos, suizos, y argentinos
hijos de inmigrantes—, sino que también sugería una identidad étnica más
flexible, capaz de coexistir con un proceso de inserción local sin romper del
todo los vínculos culturales de origen. Según Bryce, el Tageblatt participaba
así de la creación de una comunidad de habla alemana en Argentina, cada
vez menos dependiente de referencias a Europa (Bryce, 2008, p.128).
Más allá de su evidente valor documental e historiográfico, el AT y otros
periódicos editados en alemán en Argentina pueden ser leídos también
como espacios de producción y disputa de identidades. En particular, el
artículo de Germán Friedmann incluido en este dossier sugiere un dilema
central en torno a la germanidad (Deutschtum): ¿qué significa ser alemán
fuera de Alemania, y cómo se redefine esa pertenencia en contextos de
migración, exilio o integración?
La trayectoria del AT bajo la dirección de Ernesto Alemann, especialmente
durante los años del auge y la expansión del nacionalsocialismo, plantea
esa pregunta con fuerza (Friedmann, 2010). Sebastián Schoepp realizó
un estudio que constituye un aporte clave para interrogar las formas en
que la prensa germanoparlante dio forma y sentido a los vínculos entre
las comunidades migrantes y la sociedad receptora. Allí se destaca el
carácter singular del AT como espacio de resistencia frente al avance del
nacionalismo alemán y el nacionalsocialismo entre 1933 y 1945. Schoepp
sostiene:
La posición de Alemann fue probablemente única en su intransigencia
hacia el nacionalismo alemán entre los editores de periódicos alemanes en
el extranjero. En todo el mundo, después de 1933, prácticamente todas las
publicaciones de las comunidades de habla alemana se alinearon más o menos
abiertamente con la ‘nueva Alemania’ (...). Por lo tanto, no es exagerado decir
que el AT fue el único periódico de habla alemana en el mundo que resistió
de manera constante al nacionalsocialismo desde 1933 hasta 1945, desde el
principio hasta el final y con total determinación (1995, p.76).
El reconocimiento de esta postura se manifestó con fuerza en 1939,
cuando el periódico celebró su 50º aniversario:
Stefan Zweig, los hermanos Mann, Lion Feuchtwanger, Albert Einstein,
Sigmund Freud, Oskar Maria Graf, entre otros, enviaron telegramas en los
que expresaron su admiración por la postura del periódico. (...) En Nueva
York te envidiamos en Argentina por el Argentinisches Tageblatt, porque has
logrado construir y mantener un verdadero periódico alemán en la lucha
(Schoepp 1995, p.77).

