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18 MARÍA CECILIA GALLERO
Pese a su relevancia, subraya Schoepp, aún no se ha realizado una
investigación exhaustiva sobre la historia del AT en el período 1933-1945,
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más allá de algunas menciones dispersas . Este vacío da cuenta, quizás,
de la necesidad de seguir explorando los modos en que la germanidad fue
debatida, resignificada y disputada en contextos de emigración y conflicto.
En su firme oposición al régimen nazi, el diario no sólo marcó una
posición política, sino también una toma de postura sobre lo que debía —y
no debía— representar la identidad alemana en el exterior. Esta discusión
resuena con las tensiones identitarias que experimentaron los llamados
“alemanes-brasileños” o “teuto-brasileños” que migraron a Misiones:
descendientes de alemanes nacidos en Brasil que, al llegar a la Argentina,
fueron nuevamente reconfigurados como “alemanes”, más allá de su país
de nacimiento o ciudadanía legal (Gallero, 2022).
El documento que se incluye como anexo final, una traducción de
un texto de Ernesto Alemann tras su visita a las colonias del Alto Paraná
en Misiones a fines de los años veinte, da testimonio de esta mirada
ambivalente. Allí Alemann reflexiona sobre el apego cultural a Alemania de
los colonos, aunque advierte que, para muchos de ellos, Alemania es ya una
“leyenda”, una “saga”. Su formulación “ubi bene, ibi patria” [“donde se está
bien, allí está la patria”] (Alemann, 1926, p.32) expresa una perspectiva que
articula lengua, memoria, afectos y pertenencia más allá de la nacionalidad
jurídica.
Desde un marco teórico más amplio, diversos autores han abordado
este problema desde la historia global, la antropología y los estudios
migratorios. Glenn Penny y Stefan Rinke afirman que la historia alemana
está “inseparablemente ligada a los alemanes fuera de la patria”, y que
el concepto de germanidad debe pensarse como un entramado de redes,
comunidades y flujos que animaron “espacios alemanes” globales (2015,
p.176) . En esta línea, Giralda Seyferth propuso una “dimensión más
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simbólica de la etnicidad” para analizar la identidad teuto-brasileña en
Brasil, basada en elementos culturales e ideológicos de raíz germánica
(1981 y 2000) . Benjamin Bryce, por su parte, ha mostrado cómo en Buenos
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Aires —y de manera análoga en Misiones— “ser alemán podía coexistir con
ser argentino”, de modo que Deutschtum implicaba una etnicidad heredada
más que una ciudadanía exclusiva (Bryce, 2019).
Algunas definiciones proponen criterios mixtos para delimitar quién es
“alemán”. Diana Forsythe, por ejemplo, toma en cuenta lengua, apariencia,
ascendencia, país de origen y residencia (Forsythe, 1989), mientras que
Günther Bergmann enfatiza la centralidad de la lengua como marcador
identitario (Bergmann, 1994). Aún en contextos de integración, la lengua
y la herencia cultural funcionaron como organizadores de la pertenencia
5 En este sentido, Schoepp menciona el trabajo de Arnold Spitta, “Beobachtungen aus der
Distanz. Das Argentinische Tageblatt und der deutsche Faschismus“, en: Exilforschung.
Ein Internationales Jahrbuch, Bd. 8: Politische Aspekte des Exils. Hrsg. Von Thomas
Koebner, Wulf Köpke und Claus-Dieter Krohn, München, 1990, pp. 185-202.
6 Estos autores hacen referencia al trabajo de Krista O´Donnell et al. (eds.) (2005) The
Heimat Abroad: The Boundaries of Germanness, Ann Arbor: University of Michigan Press.
7 André Voigt también realizó investigaciones sobre la identidad teutobrasileña (Voigt,
2007 y 2008).

