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Los Alemanes de Rusia
en Argentina:
una comunidad visible 1
HORACIO WALTER
UNLP, Director de la Cátedra Libre de la Historia
y la Cultura de los Alemanes del Volga
El objetivo de esta presentación es mostrar el proceso de visibilidad que esta
comunidad, que arribó al país a partir de 1878, tiene en la actualidad dentro de
la sociedad argentina, toda vez que hasta la primera mitad del siglo XX se encon-
traba recluída en sus propias aldeas y colonias y con muy pocos contactos con
la comunidad global. Hoy, sus descendientes se encuentran en muchos centros
urbanos del país y son conocidos por sus características de contracción al
trabajo y afables en la comunicación con los otros. Actúan en todos los centros
profesionales, técnicos, comerciales y artísticos y progresivamente muchos de
sus apellidos de origen alemán comienzan a destacarse en la sociedad. A dife-
rencia de casi 70 años atrás, los hijos de ellos participan en los distintos niveles
del trabajo y acceden en forma creciente a las aulas de la universidad.
Se considera Alemanes de Rusia (AR) o Alemanes del Volga (AV) a todos los
inmigrantes llegados a la Argentina a partir de 1878 y hasta los primeros años
de la década de 1920 desde distintas regiones de Rusia, particularmente de la
región del Bajo Volga, cuyas capitales eran Saratov y Samara, regiones del Mar
Negro y Volinhia. Lo hicieron embarcados desde Bremen o Hamburgo en Ale-
mania, habiendo llegado a dichas estaciones portuarias desde Saratov por ferro-
carril, pasando por Moscú, Eydkuhnen y Berlín.
Hasta el momento de la migración hacia América y concretamente hacia
Argentina, vivieron en Rusia desde que sus ascendientes fueron invitados en
1762 por la Zarina Katherina la Grande (I Manifiesto), a migrar a ese país para
conformar la nueva y moderna sociedad rusa, poblar las regiones de fronteras
e iniciar un proceso de cambio social en lo laboral y cultural por medio de la
incorporación de grupos étnicos y de su potencial productivo. Pero recién el II
Manifiesto de convocatoria de la Zarina (1763) prometía una serie de beneficios
y privilegios que hicieron que grupos de colonos, de las regiones de Hesse y del
Palatinado y algunos grupos europeos, viajaran más de 3500 km (más de un
año de travesía) para establecerse dentro de los límites del Imperio Ruso, hacia
el Este, en ambas orillas del Río Volga, a 600 km de su desembocadura en el
delta del Mar Caspio.
1 Un listado no exhaustivo, aunque sí, bastante completo de los libros y las revistas, de las
celebraciones y fiestas, y otras producciones de los ruso-alemanes, confeccionado por el
autor para acompañar este trabajo, se encuentra en la página Web del Centro DIHA, http//
www.centrodiha.org.

