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LA SOCIEDAD PROTECTORA DE INMIGRANTES GERMÁNICOS 35
propósitos de esta asociación eran: proporcionar alojamiento temporal a los
inmigrantes arribados; ayudarles en sus gestiones ante las oficinas de aduanas
e inmigración; proporcionarles empleo y trabajo, de acuerdo con las posibilida-
des de la institución; brindar toda otra información sobre la colonia alemana
(Bachmann 1884: 7, citado por Saint Sauveur-Henn 1995: 182). También el sema-
nario Argentinisches Wochenblatt saludó la creación de esta institución pese a
las dificultades de sus primeros años afirmando que "su existencia constituye
un avance esencial en la evolución de nuestra comunidad germánica" (Saint
Sauveur-Henn 1995: 184).
Claro que entre los contemporáneos también se encuentran silencios, el más
llamativo de los cuales es sin duda el de Wilhelm Vallentin. La presencia de este
viajero y economista en la Argentina a principios de 1904 había sido saludada
por esta asociación. Dos de sus principales miembros, Hugo Stroeder y Mauri-
cio Alemann –por aquel entonces presidente y secretario respectivamente–, lo
invitaron a efectuar viajes de reconocimiento por diversas colonias agrícolas de
la provincia de Buenos Aires y La Pampa. Además, a instancias de la asociación
Vallentin dictó una conferencia el 25 de agosto de 1904 en el salón principal del
Club alemán de Gimnasia de Buenos Aires, en la que se explayó sobre sus
experiencias en diversos escenarios mundiales y resumió sus puntos de vista
sobre el país. Más importante aún fue que a fines de ese año, con el impulso
dado por las ideas de este viajero, la asociación cambió su nombre a Verein zur
Förderung germanischer Einwanderung (Sociedad para el Fomento de la Inmi-
gración Germánica), ajustando sus objetivos al espíritu de la época . Sin
3
embargo, esa influencia no fue correspondida: Vallentin creó en Argentina una
nueva sociedad de colonización para dar curso a sus proyectos, dejando a la
SPIG fuera del armado institucional, y prácticamente la ignoró en sus conferen-
cias y publicaciones posteriores .
4
En esos años fue el propio Mauricio Alemann, otro de los fundadores de esa
asociación, quién hará mención a ella en su libro En el Río Negro (1907) en el
que se reeditan crónicas de viaje realizadas desde fines de siglo XIX al territorio
nacional homónimo. El apéndice de la obra ofrece información general sobre la
Argentina e incluye un listado comentado de instituciones útiles para el inmi-
grante recién llegado, en el que puede leerse:
3 La denominación se cita a veces como "Verein zur Förderung germanischer Einwanderer"
(Asociación para el Fomento del Inmigrante Germano), pero esto no es correcto. La nueva
designación procuraba atender al aspecto masivo (inmigración) y no individual (inmigrante) de
la problemática migratoria, razón por la cual se optó por esa fórmula. Al respecto véase Saint
Sauveur-Henn 1995: 182-3 y Olivera 2015. Hemos abordado la estadía de este viajero en el
país en el manuscrito aún inédito "Wilhelm Vallentin en Argentina: crónica de una trayectoria
global (1904-1905)".
4 El periódico Argentinisches Tageblatt hizo explicito este planteo al desvincularse del nuevo
proyecto institucional: "Resulta también curioso que la Sociedad para el Fomento de la Inmi-
gración Germánica tampoco fuera tomada en cuenta. ¿No se ha obrado allí con precipitación?"
(AT, 4786 [29/03/1905]). La SPIG solo es mencionada por Vallentin en el capitulo argentino de
su obra panorámica sobre el Deutschtum o alemanidad en Sudamérica, publicada algunos
años más tarde (1908: 93).