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68 GERMÁN FRIEDMANN
Durante las décadas de 1930 y 1940 la dirección de Ernesto Alemann le
imprimió́ al Argentinisches Tageblatt una decidida orientación antinazi, aún
más reforzada luego de que el diario fuera boicoteado por directivas de la
legación alemana en Buenos Aires (con la que tuvo incontables disputas
legales) y de que su circulación fuera prohibida dentro de Alemania. El
boicot, ejecutado por empresas, asociaciones y particulares ligados a la
comunidad germano-argentina, provocó una notable caída en los ingresos
producidos por los avisos. Sin embargo, el diario pudo sobrevivir e incluso
aumentar considerablemente su tirada gracias al aporte de miles de
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nuevos lectores provenientes de la emigración del Tercer Reich . Además,
resultó revitalizado por la renovación de su personal, dado que empleó a
varios periodistas y escritores de habla alemana, en su mayoría militantes
o personas cercanas a la izquierda política que encontraron refugio en la
Argentina (Schoepp, 1996; Groth, 1996).
El Argentinisches Tageblatt contó además con la colaboración de
notables figuras del ámbito de la cultura y la política germanoparlante por
entonces exiliadas, tanto en el país como en el exterior. De hecho, Ernesto
Alemann fue el principal referente y articulador de un heterogéneo frente
antinazi. No sólo como director del periódico, sino, por ejemplo, también
ayudando a la conformación de Das Andere Deutschland (La otra Alemania),
una de las más potentes y perdurables organizaciones antinazis de la
Argentina, o al surgimiento del Freie Deutsche Bühne (Teatro Libre Alemán
o Teatro Alemán Independiente) que tuvo más de 750 representaciones,
o promoviendo un establecimiento escolar en lengua alemana, libre de
la influencia nacionalsocialista, como la escuela Pestalozzi del barrio de
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Belgrano . Todas estas instituciones contribuyeron a la conformación de
un ámbito de sociabilidad que era a la vez antinazi y alemán, dado que
sus integrantes se definían –al igual que los nacionalsocialistas, aunque por
motivos diferentes– como los representantes genuinos de la “verdadera”
alemanidad (Deutschtum). Este último concepto, que en la época era muy
difundido y exitoso, comprendía una enorme variedad de significados, entre
ellos, el idioma, las costumbres, los valores, el modo de ser y la cultura de
1939. Fue fundado por el reconocido editor Rudolf Mosse (su nieto fue el historiador
George L. Mosse, hijo de Felicia y Hans Lachmann-Mosse) como una revista semanal
llamada Berliner Tageblatt und Handelszeitung. Posteriormente se transformó en uno
de los periódicos de mayor circulación en el Imperio alemán. Durante la República de
Weimar, representó una línea “liberal de izquierda” y fue percibido como una publicación
no oficial del Partido Demócrata Alemán. Entre algunos de los círculos políticos más
conservadores el Berliner Tageblatt era considerado parte de la Judenpresse (prensa
judía), forma despectiva con la que se referían a la prensa de tendencia progresista-liberal.
La publicación, muy crítica con el partido nacionalsocialista, fue sometida al proceso de
Gleichschaltung en 1933 y hacia 1937 fue incorporada a la Deutscher Verlag (editorial
alemana), por entonces cooptada por el gobierno. Finalmente cerró sus puertas dos años
más tarde, tras ser clausurada por las autoridades del Tercer Reich.
3 El periódico editaba cerca de 20.000 ejemplares diarios en 1925. Diez años más tarde
trepó a los 28.000 y poco antes del final de la Segunda Guerra Mundial alcanzó los
40.000. Algunas estimaciones le otorgan para esa época alrededor de 50.000 ejemplares
en conjunto con su semanario Argentinisches Wochenblatt.
4 Sobre Das Andere Deutschland (Friedmann, 2010). Para el Freie Deutsche Bühne (Kelz,
2019 y Friedmann, 2012). Para la escuela Pestalozzi: (Schnorbach,1995 y Friedmann, 2011).

