Page 73 -
P. 73
ERNESTO ALEMANN EN EL PERIÓDICO ARGENTINISCHES TAGEBLATT 71
el radical entrerriano, aunque representante en la cámara baja por la Capital
Federal, Raúl Damonte Taborda, y luego por el socialista bonaerense Juan
Antonio Solari, quienes tenían como fuentes principales de información
a los militantes alemanes antinazis que estaban relacionados en forma
7
directa o indirecta con el Argentinisches Tageblatt . Incluso, en algunos
casos, no sólo compartieron con ellos una activa participación en el
ámbito antifascista, sino que además mantuvieron estrechas relaciones
personales. Por ejemplo, Raúl Damonte Taborda, además de presidir
la mencionada comisión parlamentaria, se desempeñaba como jefe de
redacción de Crítica (también era yerno de Natalio Botana, el dueño del
periódico). Muchas veces, las redacciones de Crítica y del Argentinisches
Tageblatt se reunían para coordinar las noticias sobre las actividades de
infiltración nacionalsocialista, siendo conscientes de que, a menudo, eran
invenciones groseras. No obstante, las justificaban por los efectos políticos
que podrían producir, es decir, las tomaban como una especie de “mentira
piadosa” que serviría para conseguir unos fines que veían como elevados
(Friedmann, 2023. p. 46). Esto se había evidenciado previamente durante
el llamado “affaire de la Patagonia” de 1939, un escándalo provocado por
un presunto plan del gobierno alemán para apoderarse del sur argentino
(Newton 1981, p.76-114). Aunque el Argentinisches Tageblatt supo desde
un principio que se trataba de un fraude, continuó con la campaña, porque
más que como un medio de prensa actuaba, según Ernesto Alemann, como
un “órgano de combate”, cuyo principal objetivo era lograr la prohibición de
las organizaciones nacionalsocialistas.
Ahora bien, las denuncias sobre la “infiltración nazi”, no sólo afectaron a
los partidarios del nacionalsocialismo, sino que también tuvieron un efecto
“boomerang” sobre los mismos alemanes antinazis. Uno de los ámbitos
en los que esto resultó más notorio fue el de la educación. La Comisión
Investigadora de Actividades Antiargentinas recomendó la clausura de
algunas “escuelas alemanas” por considerarlas “células antiargentinas”
que ejercían “actividades contrarias al estado.” Las condenas a estas
instituciones presentaban concepciones diferentes. Por un lado, se
reprobaba la intromisión de un estado en la soberanía de otro a través de la
propaganda política. Pero, por otra parte, se criticaba la escasa instrucción
recibida por los hijos de los inmigrantes en la lengua castellana, es decir,
se veía a la heterogeneidad cultural como un peligro que amenazaba a la
integridad argentina. Un ejemplo evidente de esa mezcla de argumentos
fue la posición sostenida por Juan Antonio Solari, quien consideraba que
en algunas escuelas del territorio nacional de Misiones dominaba el imperio
alemán”, porque, aseguraba, los alumnos eran educados “siguiendo la
ideología nazi” y además no sabían hablar castellano. Ante este problema,
7 La Comisión Investigadora de Actividades Antiargentinas estuvo inicialmente presidida
por Raúl Damonte Taborda. Estaba integrada también por los diputados Juan Antonio
Solari, el radical entrerriano Silvano Santander, el conservador cordobés José Aguirre
Cámara; y los diputados Adolfo Lanús de la provincia de La Rioja, el tucumano Fernando
de Prat Gay y el bonaerense Guillermo O’Reilly, todos ellos radicales antipersonalistas
que representaban a la Concordancia. Tras la renuncia de los radicales Damonte Taborda
y Santander, en julio de 1942, Solari pasó a ocupar la presidencia del grupo de trabajo
parlamentario.

