Page 119 -
P. 119

SEMBLANZA DE LOTTE FRÖHLICH DE THUMANN            117


























              el pueblito y se emocionó, pensando que en algún lugar de esa aldea, había una
              casita para ella y su familia. Fue el 4 de noviembre de 1949. Llegó con Gerhard
              y Elmar.
                 Hans viajó luego con Gertrude y Dietrich. Siguiendo la práctica que entonces
              era frecuente –cuando la solidaridad era moneda corriente y no acechaba otro
              peligro que algún inconveniente con el vehículo o el clima– viajó en un camión
              con una familia conocida.
                 En esos años en San Martín de los Andes, un vecino, recordado en la loca-
              lidad, Don Bruno Sálamon, estaba relacionado con el incipiente turismo a través
              de la representación de agencias de viaje de Buenos Aires. Complementando
              esa actividad, que era su trabajo, sacaba fotografías para los visitantes y también
              para la promoción de la zona.
                 Sus imágenes eran de mucha calidad y en algún momento decidió hacer
              imprimir algunas para vender. De esa forma se convirtió en el autor de las pri-
              meras tarjetas postales de la Patagonia, que entonces los turistas compraban
              para enviar por correo o para llevarse como recuerdo de viaje. No era frecuente
              que las familias tuvieran una cámara fotográfica, y aquellas que tenían una la
              usaban con alguna discreción, porque los rollos eran caros y el revelado y
              copiado de las fotos también era costoso. Todavía se recuerda en la familia
              Thumann que con el revelado de un rollo, se podía comprar un metro cuadrado
              de madera para construir. La comparación es ilustrativa.
                 Sálamon y algún otro, más los aficionados, eran los únicos que se dedicaban a
              la fotografía, especialmente las de excursiones que el mismo Don Bruno promovía.
                 Los flamantes vecinos abrieron Casa Thumann, en un local de la calle Perito
              Moreno entre Ramayón y Misionero Mascardi, donde estaba la vivienda que
              Hans había construido. En esa edificación –que en la actualidad todavía permite
              leer el nombre del negocio en una pared lateral– funcionó el primer estudio
              profesional de fotografía de San Martín de los Andes.
                 Casa Thumann se dedicaba a la fotografía con exclusividad. Lotte se ocupaba
              de la crianza de los hijos y, por las noches, ayudaba a Hans con el revelado
              y copiado de imágenes. La actividad la entusiasmó. Compró libros, estudió y
              abrazó la fotografía con pasión.
   114   115   116   117   118   119   120   121   122   123   124