Page 86 -
P. 86
84 CLAUDIA GARNICA
sus ideales hasta enfrentarse con el Sr. Finkmann, presidente de la Asociación
del Hospital, ya que para el joven médico la institución no tiene como finalidad
la obtención de dividendos sino la beneficencia. El equilibrio entre la salud como
negocio o como servicio es un tema que atraviesa las dos novelas hasta que,
como es de suponer, en Morath verwirklicht einen Traum, la finalidad de servir
y ser supera a la de tener. El Sr. Finkmann le dice a Morath:
Gewiss ist das Hospital eine Wohltätigkeitsanstalt, aber sie muss auch
verwaltet werden. Verwaltet werden kann sie jedoch nur nach kauf-
männischen Gesichtspunkten, sonst ist das keine Verwaltung sondern
eine Luderwirtschaft, wie wir das ja leider schon erlebt haben (Hesse
1933a: 77) .
6
Afirmaciones como esta demuestran el cambio progresivo en el concepto del
hospital, que de una institución de beneficencia se va transformando lentamente
en una institución privada prestadora de servicios de salud. Esta transformación
puede haber sido sentida por parte de la comunidad germana como una especie
de traición al espíritu fundacional, ya que el hospital debió ir adaptándose a la
época para poder subsistir, como otras instituciones fundadas por inmigrantes,
como por ejemplo el Hospital Italiano de Buenos Aires y muchas otras del interior
del país. Si bien las novelas no son autobiográficas, es muy probable que el propio
Hesse haya vivido como médico esta situación, que afecta a Morath tanto como
las diferencias en la atención entre los ricos y los pobres. Ronald Newton afirma
que si la novela reúne efectivamente experiencias autobiográficas de Hesse, "es
un remarcable ejercicio de autoflagelación" (1977: 174). Los directivos, tanto de la
Asociación como del Hospital, son presentados como seres movidos básicamente
por intereses monetarios, lo que no debe haber sido bien recibido por una parte
de la comunidad germana de Argentina, que está aludida en las novelas.
Otro tema que atraviesa Morath schlägt sich durch es, como ya menciona-
mos, la lucha por ser el jefe entre los doctores Recklin y Dehne. El primero
representa la tradición, el arraigo a la Alemania imperial, mientras que Dehne es
el que ha venido a la Argentina a ganar dinero y escalar socialmente. El triunfo
del segundo sobre el primero deja claro cuáles son los valores que predominan,
según el autor, en la colonia alemana de la época. Dehne construye alrededor
de él un círculo de poder que lo sostiene, una especie de oligarquía, como él la
llama (Hesse 1933a: 180). Morath nota que en el hospital se hacen operaciones
innecesarias para recaudar más dinero, pero cuando hace una observación al
respecto se le responde que no es un delito, ya que no está penado por la ley
(ibid.: 213). El personaje tiene también problemas con el directorio del hospital
cuando aconseja a una benefactora que oriente sus donaciones hacia la escuela
Germania, ya que un enfermo alemán puede hacerse atender en cualquier hos-
pital, mientras que, según su opinión, es más importante que un niño descen-
6 "Ciertamente, el hospital es una institución de caridad, pero también necesita ser admi-
nistrado. Sin embargo, solo se puede gestionar desde un punto de vista comercial, de lo
contrario no es una gestión sino una mala administración, como lamentablemente ya hemos
experimentado."