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CISSY VON SCHEELE-WILLICH. VITA 59
del edificio de la escuela alemana del lugar , edificada en 1931, en la que, según
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vimos en Miérez, también habían colaborado Cissy von Scheele-Willich y, antes
de morir en 1929, el meritorio Pedro Mück. Sin embargo, en su artículo sobre la
inauguración de la escuela, curiosamente, nuestra autora menciona únicamente
al vecino Julius Schwesig, quien en forma desinteresada contribuyó fundamen-
talmente a que se estableciera (DLPZ 2.8.1925).
No deja de ser interesante el hecho de que Buck y los von Scheele compar-
tieran la experiencia africana.
Las últimas estadías de Cissy en Charata podrían haberse producido en los
años 60 (pero véase la nota 6, según la que su última llegada fue en 1956),
después se quedó viviendo algún tiempo con parientes en Wuppertal, y final-
mente en un geriátrico en Bremen, Alemania, por una avanzada enfermedad de
demencia. Falleció allí en 1970.
Hay una vasta obra periodística publicada por Cissy en varios países, sin haber
sido estudiados hasta la fecha. Sus publicaciones deberán buscarse en Sudáfrica,
Alemania, España y la Argentina. La mayoría de sus textos está en alemán, por
ahora no registramos títulos en castellano o inglés. En la Argentina se hizo cono-
cer en 1920-21 en el DLPZ con un artículo sobre la escuela alemana en Namibia
y una polémica serie con el título "Der Heimat Gesicht" (Aspecto de la patria)
dedicada al trato insuficiente que sufrieron los soldados alemanes y el personal
sanitario en los precarios hospitales temporarios instalados, durante la guerra, en
las ciudades alemanas en cuarteles militares. Ya mencionamos que ella había
trabajado como enfermera atendiendo a los heridos y reprodujo en esta serie sus
impresiones directas, cuya representación fue rechazada en la Argentina por
miembros de la asociación de militares alemanes, el Deutscher Kriegerverein
(véase la controversia con Paul Korsch en el DLPZ de la primera quincena de
marzo de 1921). Más tarde, su interés se centró en llamar la atención del público
lector (de habla alemana) hacia el Chaco y sus problemas. Recordemos que éstos
en parte fueron inducidos por el personal de la Embajada Alemana, convencidos
hasta más de mediados de los años 20 de que el Chaco era la tierra de promisión,
pese a la cada vez más acuciante realidad de sequías, langostas y otras plagas.
Cissy von Scheele-Willich dedicó sus textos tanto a los problemas de convivencia
que se producían entre las diversas etnias que confluían en el Chaco y dominaban
a los nativos originarios y criollos, como también a los problemas del clima y otros
factores adversos a la colonización, que a comienzos de los años 20 no habían
sido registrados por los especialistas de la Embajada Alemana en Buenos Aires.
En efecto, se ve en varios trabajos históricos realizados por Hans Knoll, uno de
los cuales forma parte del presente Cuaderno, que muchos colonos fueron envia-
dos a la ruina en ese territorio, una ruina previsible para quien se habría ocupado
de estudiar detenidamente las condiciones. Viviendo entre colonos, Cissy Willich
observó con agudeza estas situaciones adversas, mostrándolas en sus narracio-
nes y analizándolas en artículos periodísticos. Otros de sus trabajos fueron dedi-
cados a representar el entorno chaqueño y el mundo de los trabajos realizados
8 Según una Ordenanza del Consejo Municipal de la ciudad de Charata, N° 1.179/2000, la
ciudad honró a Carlos Buck dando su nombre a una calle.

