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ILSE VON RENTZELL. VITA                   85



                       cubiertos de suciedad y cenizas. – En total, la excursión nos exigió
                       más de diecisiete horas en el manto del hielo del Osorno debido a la
                       erupción del Calbuco. En la posada de Petrohue, a donde llegamos
                       empapados y cansados, mi compañera de aventura, Ilse, se mostró
                       sumamente contenta por la hazaña que habíamos realizado; pero
                       parecía aún más contenta cuando nos sirvieron una bebida caliente,
                       porque dijo: ¡Vaya, no hay nada que supere a una buena taza de té
                       caliente! (ibid 482, trad. 1967).


              En febrero y marzo de 1933 Ilse von Rentzell fue la primera mujer que participó
              en una expedición a los Hielos Patagónicos. En esta hazaña Reichert estaba
              acompañado además por el Dr. Juan Javier Neumeyer y el botánico Dr. Arturo
              Donat, y un joven ayudante, Manuel Aguilar. Este, según cuenta Reichert, ayudó
              a su compañera a alcanzar el campamento base cuando ella ya había resignado
              a su cansancio y fiebre que la rendían a la vuelta de los descubrimientos reali-
              zados.
                 En esta expedición descubrieron una cadena montañosa, que Reichert des-
              cribe con emoción:

                       Vimos al noroeste, por primera vez en toda su extensión, una cadena
                       de montañas que aún no figuraba en los mapas. Entre esta nueva sierra
                       que presenta las típicas formas de cumbre llamadas puntiagudas, se
                       extiende el glaciar principal de unos 40-45 km de ancho (1945: 536-37).
              Ilse von Rentzell fue condecorada por el presidente argentino Agustín Pedro
              Justo por ser la primera mujer que exploró el Hielo Continental Patagónico. En
              1959 Hugo Corbella, del Club Andino Bariloche, dio el nombre de Torre Ilse von
              Rentzell a una de las puntiagudas cumbres de esta cadena.
                 Durante todas las expediciones dibujó y fotografió lo visto, dejando un testi-
              monio muy valioso que se complementaba con sus textos. Se trata de artículos
              publicados en castellano por La Prensa.
                 En 1939 volvió a formar parte de una expedición de Reichert a los Hielos
              Continentales desde Chile.
                 En julio de 1941 viajó con Federico Reichert a Bolivia. Ilse quiso comparar
              los contrastes existentes entre la Cordillera de los "Tehuelches" o sea la cordillera
              andino- patagónica y la de los "Incas" o sea la Cordillera de los Andes Central
              y sobre todo conocer su flora al visitar los jardines botánicos bolivianos. Además,
              en los años siguientes realizó varios viajes a Ecuador, México y Estados Unidos
              siempre con el propósito de conocer y estudiar la flora sudamericana. Acompañó
              en un viaje al litoral argentino al ornitólogo William H. Partridge para colaborar
              en el relevamiento y la clasificación de las aves del litoral.
                 Dio infinidad de conferencias y fue integrante de la Academia de Ciencias
              Exactas de Buenos Aires. Fue colaboradora especial de los diarios La Prensa y
              Argentinisches Tageblatt, el Argentinisches Wochenblatt y la revista Argentinischer
              Volkskalender (Editorial Alemann), donde se publicaron muchos de sus artículos.
                 La publicación en 1935 de su libro Maravillas de nuestras plantas indígenas
              y algunas exóticas fue uno de sus mayores logros, plasmando en él sus cono-
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