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ENTRE LO REAL Y LA FICCIÓN: LUIS FERNANDO RUEZ EN EL CHACO  45



               Algunas conclusiones

               Es significativo que, pese a las objeciones y críticas esbozadas referidas a
               su primera etapa en el Chaco y lejos de toda civilización, Ruez se exprese
               acerca de ella en forma positiva en la Crónica de familia y que en algunos
               pasajes de su ensayo autobiográfico de 1955 se lean fragmentos directa-
               mente entusiastas, cuando se refiere a la feliz coyuntura de esa misma vi-
               vencia. Sin duda está en juego una parte de nostalgia y glorificación. En el
               fondo las vivencias en aquel lugar lo están remitiendo a un corte abrupto
               frente a su vida anterior, movida y llena de peligros durante el transcurso
               de la guerra y de los desórdenes de la posguerra en Alemania, un período
               del que aquí no hemos de tratar. Pese a todas las carencias e incluso peli-
               gros de muerte que lo acosaban al comienzo en el Chaco, sintió probable-
               mente un alivio ante el hecho de llevar en ese momento, como afirma con
               ironía contra sí mismo, una existencia a la Robinson Crusoe (Ruez 1955:
               506; “Crónica”: 130). Pero, en cuanto a los hechos, acabamos de ver que
               no estuvo totalmente librado a sus propias fuerzas, sino que dependía
               de la ayuda de otros. Y, ante todo, gracias a su actividad médica, pronto
               conocida y cada vez más propagada, él no dependía de los ingresos de
               sus actividades agrícolas. Incluso parece pensar en retrospectiva que allá
               en el Chaco no habría sido fácil que un médico argentino compitiera con
               él. De modo que hay que tomar completamente en serio su exclamación
               referida al primer cambio de lugar en el Chaco, “hätte ich es nur nicht
               getan” (“¡No lo hubiese hecho!”. Familienchronik ms: 223; “Crónica”: 108),
               igual que el suspiro con el que termina la descripción del primer tramo
               de su existencia en la Argentina: “Si me hubiese quedado en mi primera
               propiedad, no habría tenido que dejarla. Como se dieron las cosas, la
               mensura me frustró la posibilidad de vivir como un colono y la llegada de
               un médico argentino, la de ejercer mi profesión médica” (Familienchronik
               ms: 228; “Crónica”: 110). En ambos casos algo es responsabilidad de su
               parte, porque ya bastante pronto debe de haber tomado conciencia de su
               precaria situación jurídica, puesto que durante aquellos años la falta de
               certezas en cuanto a la adquisición de una propiedad en tierra fiscal se
               estaba discutiendo ampliamente (Knoll 2018: 12-17; 2019: 70-71). El mis-
               mo Stichel debe haber llamado su atención al respecto, al enterarse de su
               decisión a favor del Chaco . También le quedaron claras las dificultades,
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               desde el mismo comienzo, de seguir trabajando en la Argentina como
               médico sin la reválida de su título.

               pasaba por el medio de su casa; yo mismo, que mi tierra desmalezada y mi mejor pozo
               de agua dulce quedaban fuera de mi lote. Por suerte conservé mi casa y un pozo de agua
               dulce […]. Esto es lo que en la Argentina se llama colonización”.
               26    Stichel había visitado el Chaco en julio del 1920 por primera vez y estaba totalmente
               consciente de la inseguridad jurídica de la ocupación de tierras fiscales. En especial en la
               mediación de la Sociedad Sudamericana de Emigración (Südamerikanische Auswande-
               rungsgemeinschaft) de Bromberg hacia el Chaco en 1921, esto fue un punto importante
               en las negociaciones con las autoridades argentinas (Knoll 2020: 22 s.). Por ello pare-
               ce más que probable que el funcionario haya llamado la atención de Ruez sobre este
               problema.
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