Page 58 -
P. 58
56 KARL BECK BERNARD
En los establecimientos de campo que se encuentran en el entorno de Bue-
nos Aires, siempre se pueden alojar varias familias. El jornal en el campo
es en verano de 40-50 pesos papel (8 a 10 francos, 3 fl . 45 kr. a 4 fl . 40 kr.)
por día.
Los sirvientes son siempre muy buscados en la ciudad, ante todo de
género femenino. Lo mismo las costureras, sastras, modistas, planchado-
ras, etc.
Todos los artesanos encuentran inmediatamente trabajo al momento de
llegar, y en general puede ganar dinero cualquier persona apta para trabajar
mientras que no rehúya los trabajos corporales burdos y realice su trabajo
bien dispuesto. Los ferrocarriles, que están continuamente en obra, dan
trabajo a miles de obreros.
Mineros pueden encontrar empleos convenientes en las minas de San
Juan, Mendoza, La Rioja, Catamarca, Jujuy, Córdoba y Salta.
Las remuneraciones arriba señaladas son promedios y no exageradas,
ya que los trabajadores hábiles suelen ganar mucho más. Por ejemplo, los
vascos que trabajan en los saladeros en muchos casos ganan 15, 20 o 30
francos por día. Por el contrario, también puede ser que personas recién
llegadas deban conformarse con algo menos hasta que aprendan el idioma
del país.
Personas ahorrativas y frugales pueden vivir en forma económica aun
en las ciudades y les pueden alcanzar entre 3 y 4 francos (1 fl . 24 kr. a 1 fl .
52 kr.) por día, de modo que pueden hacer ahorros nada desdeñables, y
hay varios bancos sólidos que brindan la posibilidad de colocarlos en forma
segura y con intereses. Pero tan pronto se pretenda, aunque sea en forma
limitada, lujo y comodidades, la vida es cara en las ciudades. La vestimenta
también es barata, solo el calzado tiene precios elevados.
Las personas que traigan algún capital podrán dedicarse ventajosamen-
te a la cría de ovinos y bovinos. Esto lo hacen con frecuencia ingleses y ale-
manes, que se asientan en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, San-
ta Fe y Córdoba sin pensar en el Estado vecino, Uruguay (Banda Oriental).
Para comenzar en la provincia de Buenos Aires la crianza de ovejas por
cuenta propia se necesita un capital importante, pues con 100 a 125.000
francos se logra recién después de algunos años reunir el dinero para la
compra de la tierra. En la provincia /21/ de Santa Fe, sin embargo, donde la
tierra sigue siendo mucho más barata, se puede comenzar con unos 50.000
fr., comprando la propiedad desde el inicio. La crianza de ovinos es tanto
más provechosa cuanto más se la realice a gran escala. Se calcula que al
invertir un capital de 400.000 fr., después de ocho años habrá un rendi-
miento anual del 9 por ciento y un aumento del capital del 53 por ciento.
Un capital de esta magnitud, que será raro que una persona traiga consigo,
20
puede reunirse mediante la asociación de varios jóvenes .
Quien posea poco capital, algo como 10.000 fr., puede asociarse como
mediero en la crianza de ovinos, comprando con la mitad de esta suma
500 ovejas, bien elegidas, y recibe de un estanciero otras 500 junto con la
20 Véase el informe del Sr. Francis C. Ford, secretario de la legación británica en Buenos
Aires, 1866 (Nota del autor).

