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           influencias recíprocas entre un polo y el otro. Así, del mismo modo en que
           en su perspectiva las y los inmigrantes germanohablantes constituían una
           influencia positiva sobre el nuevo país, también la población nativa ejercía
           luego de un tiempo de convivencia cierto influjo sobre dichos extranjeros,
           de acuerdo con Alemann, aunque sin por ello eliminar sus cualidades
           supuestamente preeminentes. En un fragmento lo expresa de la siguiente
           manera: “Los europeos, mayormente italianos, en menor número franceses,
           alemanes y suizos, han tomado ya en su forma de vida también algo de
           los nativos; de todos modos, mantienen mejor la casa y se dedican a sus
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           asuntos con más visión y ocupación”  (1877, p.26).
               De las y los habitantes nativos de los sectores populares de la ciudad
           de Santa Fe subraya “una pereza mental completamente incomprensible
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           para nosotros los europeos”  (p.26) y ubica a las y los argentinos en general
           en tareas sencillas y ajenas a las ocupaciones artesanales y comerciales
           representadas exclusivamente por inmigrantes. En cuanto a los gauchos en
           específico repite el apego a los caballos del que escriben muchos autores
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           y los retrata “como criados juntos”  (p.37). Resalta también su “apariencia
           audaz y emprendedora”  (p.37).
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               No obstante, así como identifica una influencia de los nativos en los
           colonos germanos, lo mismo visualiza en dirección contraria: “allí donde
           existen colonias agrícolas el gaucho tomó una forma de vida muy cambiada.
           Se acostumbra a una residencia permanente, así como a varias ocupaciones
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           comerciales”  (Alemann, 1877, p.91). Tal cambio es considerado por el
           autor como una mejora en la vida del pueblo. Por otra parte, señala que los
           gauchos, así como los indígenas, todavía dominaban la campaña y que el
           Estado no había logrado imponer su poder por completo allí. Cabe recordar
           que el contexto en el que escribe Alemann es el año anterior al inicio de las
           campañas militares de exterminio de indígenas, que llevarían en la década
           de 1880 a la consolidación del Estado-Nación argentino en la mayor parte
           del territorio y cambiarían en gran parte este escenario rural.
               Precisamente acerca de los pueblos indígenas pampeano-patagónicos,
           a  los  que  se  refiere  simplemente  como  „Indianer” [“indios”], destaca en
           este período sus incursiones y malones sorpresivos, perjudiciales para los
           colonos. Sin embargo, argumenta que el peligro era menor que en otros
           momentos y que su desaparición era cuestión de tiempo. Ofrece el ejemplo

           13  Traducción propia. En el original alemán: „Die Europäer meistens Italiener, in geringer
           Zahl Franzosen, Deutsche und Schweizer, haben in ihrer Lebensweise auch schon Manches
           von den Eingeborenen angenommen; immerhin halten sie besser Haus und betrieben ihre
           Geschäfte mit mehr Einsicht und Tätigkeit“ (Alemann, 1877, p.26).
           14  Traducción propia. En el original alemán: „eine für uns Europäer geradezu unbegreifliche
           Denkfaulheit“ (Alemann, 1877, p.26).
           15  Traducción propia. En el original alemán: „wie miteinander verwachsen“ (Alemann, 1877,
           p.37).
           16  Traducción propia. En el original alemán: „verwegenen, unternehmenden Aussehen“
           (Alemann, 1877, p.37).
           17  Traducción propia. En el original alemán: „Da wo Ackerbau-Kolonien bestehen, hat
           der Gaucho bereits eine sehr veränderte Lebensweise angenommen. Er gewöhnt sich an
           einen ständigen Wohnsitz, sowie an mancherlei gewerbliche Beschäftigungen“ (Alemann,
           1877, p.91).
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