Page 61 -
P. 61
MAURICIO Y TEODORO ALEMANN 59
Etapas de la discusión
Aquí solamente se tratan aquellos años en los que la colonización en tanto tal
definía en cierto sentido el devenir de la República, hasta entrado el siglo XX.
Durante el largo período en el que la Argentina todavía poseía grandes
extensiones vírgenes para la colonización, las colectividades de extranjeros
que se iban integrando al país todavía podían sentir que su postura como
colectividad aportaba a la formación de una nueva patria. A medida que
las diferentes zonas de la Argentina se fueron integrando a la política
nacional cambiaron las perspectivas. Johann Alemann por ejemplo, en su
segundo viaje a Córdoba (1875), se orientó acerca de las posibilidades de
colonizar en esta provincia, y publicó numerosos detalles al respecto en el
La Plata Monatsschrift de 1875. Pero siete años más tarde, en sus Neueste
Mitteilungen de 1882, marca que solo Entre Ríos, Santa Fé y Buenos Aires
son propicias para la inmigración (Alemann 1882, p.20).
Se registran numerosos viajes de los dos hermanos Alemann: 1.
Mauricio a Tornquist, en 1886; 2. Teodoro al sur de la Provincia de Buenos
Aires, en 1892; 3. el mismo a observar colonias fundadas por Stroeder,
en 1894; 4. y 5. Mauricio a Río Negro y Teodoro al Chubut, en 1898; 6.
Mauricio a la Colonización Stroeder, en 1904. Además Mauricio, al final
de su relato del viaje de 1897 a Punta Arenas (que realizó formando parte
del séquito del presidente Roca en su encuentro con el Presidente chileno
Federico Errázuriz Echaurren), propone en breves páginas observaciones
sobre las posibilidades de una colonización en Tierra del Fuego, detallando
la composición del suelo, la superficie boscosa, etc.
Estos viajes fueron relatados y publicados en los periódicos y luego
reproducidos en cuadernos sueltos para divulgar sus contenidos en
Alemania y Suiza, pues la finalidad siempre era atraer a la Argentina
una colonización germana. Los informes minuciosos y prolijos de
ambos hermanos, que se ocupan de detalles como la composición de
las tierras, los cultivos y crías posibles, los adelantos realizados y los
apoyos que brindan las compañías colonizadoras, destacan siempre
desde nuevos ángulos, cómo con el correr de los años el establecimiento
de ferrocarriles iba cambiando las perspectivas para la colonización.
Regiones que antes de los años 1890 no podían prosperar, como Fuerte
Roca en el Valle del Río Negro –donde la colonización frustrada, sobre
la que se informa pormenorizadamente a fines de 1885 (AW del 29/8 y
del 5/9, y de vuelta en 1886, VII/441) incitó al colaborador ocasional
Germán Ave Lallemant (AW VI/410 [2/1/1886]) a escribir que el valle del
Río Negro era totalmente inepto para la colonización–, solo doce años
más tarde se reconocieron como prometedoras en extremo, cuando
Mauricio Alemann realizó su recorrido en tren por el Río Negro (Alemann,
1898; publicado de vuelta en Alemann, 1907). Fuertes cambios en la
prosperidad de la colonización también se reflejan en los informes
sobre el Emporio Stroeder de junio de 1904 del “Dr. St. Mor”: “Un viaje
2
colonial con obstáculos” , y el de 1914 de Teodoro Alemann. El bienestar
2 AT, 17/6/04, “Eine Kolonisationsreise mit Hindernissen”. Moritz Alemann firmaba a veces
con “Mor” o “Dr. Mor”.

