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MAURICIO Y TEODORO ALEMANN 57
En los años 1880 la colectividad suiza formaba un porcentaje muy
importante de la inmigración, caracterizada por no estar definida por el
idioma, pues los grupos de suizos francófonos y de habla italiana integraban
contingentes apreciables. Por ello en la fase de consolidación del semanario
Argentinisches Wochenblatt preponderan avisos publicitarios y noticias del
sector suizo. A partir de la fundación del Tageblatt, diez años después,
de a poco se incluyeron más materiales de los alemanes del Reich, y las
discusiones sobre colonización a su vez tomaron un sesgo pangermánico.
En esta línea, por ejemplo, Mauricio Alemann tomó parte en 1902 como
orador del Congreso de Colonización realizado en Berlín, intentando atraer
la atención de los potenciales inversores alemanes a las posibilidades
todavía abiertas en la Argentina austral para empresas colonizadoras, frente
a una mayoría de congresistas que mostraron poco interés en cualquier
otro destino colonizador que no fuera África. A partir de entonces el público
de habla alemana es el destinatario del diario, aunque los Alemann nunca
se desarraigaron de su proveniencia, Suiza.
El estado y los colonizadores
Los suizos tenían entonces y siguen poseyendo hoy día estructuras
políticas y sociales contenedoras y eficaces; su sentimiento democrático y
pensamiento cívico están bien desarrollados, y he aquí un escollo de gran
importancia para los inmigrantes cuando se trata de las estructuras políticas
del país receptor. A esto se refiere Teodoro Alemann en su temprano libro
sobre dificultades de la colonización. Ocasionalmente encontramos pasajes
comparativos como el siguiente acerca de la atención a enfermos:
Por ejemplo, el asunto de los hospitales está tan bien organizado desde
hace años en Suiza, que el ciudadano llega a adulto con la idea de que esta
instalación es algo natural. Si llega después a países en los que no encuentra
previsión estatal o municipal y ni siquiera a base de socorros mutuos, suele
estar más indefenso que personas de otras naciones, en las que el individuo
tiene mayor autarquía. (Alemann, T., 1892: 90)
Los dos hijos periodistas de Johann Alemann participaron en la política
argentina. Se nacionalizaron y se incorporaron al Centro Político Extranjero,
una agrupación cercana al movimiento radical (aún no constituido entonces
en partido). Este centro tuvo cierta influencia en 1890-91 en Santa Fe,
donde lo defendía el diario La Unión, dirigido por el periodista Peter Stein,
el editor y redactor del periódico hasta su asesinato en abril de 1912 (Breuer
1912, p.XIV). Mauricio tomó parte activa en la Revolución del Parque (1890),
publicando dos folletos subversivos para Leandro Alem, y en otro contexto
pero con similar tendencia Teodoro publicó en castellano sus ideas políticas
en el folleto El gran problema (1913). Defienden una política liberal, gobiernos
sin corrupción, procesos políticos claros, etc.
En por lo menos dos ocasiones se intentó desde la familia crear
compañías de colonización, sobre cuya evolución concreta sin embargo
por ahora faltan datos.

