Page 111 -
P. 111
EMMA BARTA-MIKL: SOBRE-VIVIR CON LIBROS 109
siasma con este plan y Stephan no se opone a las propuestas. Va a Lima. El
futuro trío empresarial pronto se pone de acuerdo respecto del negocio, si bien
Moll exige que la inauguración en Buenos Aires tenga lugar ya dentro de tres
meses. El comentario de Stephan: "Por supuesto, esto era imposible, puesto
que él quería la mejor ubicación para esta nueva ABC. Además, tuvo de repente
la idea de abrir filiales en toda Sudamérica" (id.). De regreso en Buenos Aires,
logra encontrar un local comercial desocupado, en Florida 725. Pero precisa-
mente porque los ambientes se encuentran en un estado edilicio defectuoso y
necesitan de una costosa renovación, el cronograma deseado por Moll no puede
cumplirse. El 30 de noviembre de 1968, Emma Barta hace saber al autor:
Atravieso de momento un período muy duro. Como ya le he escrito,
manejé aquí durante los últimos cinco años una librería de publicacio-
nes científicas y técnicas. Renuncié ahora hace un semestre, y la firma
(ella posee seis librerías en Lima) ha decidido abrir una nueva librería
en Buenos Aires y confiarme la gerencia. Esta vez no técnica, sino
general, y solo de alto nivel. Lenguas: inglés y alemán. De la sección
alemana será responsable un ex-colega de la nacionalidad, un exce-
lente librero, que emigró hace quince años de Alemania a Argentina,
e inglés es, por cierto, mi propia especialidad. Me alegro de poder
volver, después de tantos años, a los temas de los que estoy más
cerca, y con ello también a mi propio mundo, pues el libro puramente
técnico es, en verdad, un asunto en extremo carente de alma. El pro-
yecto terminó de elaborarse, y solo falta el negocio respectivo. […]
Lamentablemente hay pocas esperanzas de un descanso real. De
todos modos, los próximos dos meses los pasaré preponderante-
mente en Córdoba, en casa de mi hijo y su familia (mi hijo es agrónomo
y maneja una gran estancia en Argentina), antes de volver a precipi-
tarme de lleno y por entero al trabajo. (Barta a Hübner, 30/11/1968).
La opinión de Horst Stephan acerca del proyecto de pasar algún tiempo en casa
del hijo: "No era una buena idea; con su nuera nunca se entendió bien, los nie-
tos eran precisamente argentinos puros, y Emma creía [poder] hacerles accesi-
ble algo de cultura alemana, lo que fracasó completamente" (Stephan a Hübner,
16/1/2015).
A mediados de diciembre de 1968, Emma deja Perú. A principios de enero
de 1969, escribe desde Río Cuarto, provincia de Córdoba:
Las últimas semanas fueron muy movidas. Primero el abandono del
trabajo y de mi vivienda en Lima, a lo que se añadió una agitada
semana en Buenos Aires, donde el 31 de marzo inauguraremos ahora
realmente una nueva gran librería. […] Me encuentro en este momento
en la casa de mi hijo, y si, merced a los nuevos planes, lamentable-
mente vuelvo a perder el descanso, en sí tan necesario; al menos
respiro aire bueno y puro de campo, y disfruto de la completa falta de
tránsito y barullo" (Barta a Hübner 8/1/1969).

