Page 21 -
P. 21

RECUERDOS DE MI NIÑEZ Y JUVENTUD               19



              presidente (...) Trepka . Los cuatro estudiantes estaban siempre  juntos, tanto en
                                9
              el estudio como en sus paseos, por lo que se les llamaba humorísticamente "el
              trébol de cuatro hojas".
                 Mi madre, Margarete, nacida el 13 de mayo de 1817, y tía Viktoria, hijas de
              Franz Joseph von Schelven (1787-1832), quedaron muy jóvenes huérfanas. Ellas
              eran las últimas representantes de una familia designada por el Káiser en 1630,
              condes (Freiherr)  von Schelver. Las dos hermanas vivían con su tutor, Winter,
                            10
              en Heidelberg. Los cuatro estudiantes eran muy amigos del señor Winter y
              huéspedes muy bienvenidos en el hogar de esta familia. Allí mismo se compro-
              metió mi madre con el joven Christian Philippi. Posteriormente éste fue designado
              Secretario en el Tribunal de Justicia y pudieron casarse; la flamante pareja se
              trasladó a Wiesbaden donde vivieron muy felices.
                 El príncipe heredero, que era muy aficionado a la música, venía frecuentemente
              de noche a casa para tocar el piano con mi madre y solía quedarse a cenar.
              Recuerdo muy bien que, cuando llegaba el carruaje del príncipe -yo apenas tenía
              dos años de edad- me aferraba fuertemente a la escalera cuando lo oía, y el
              príncipe me tomaba en sus brazos y me llevaba al primer piso, donde vivíamos.
                 En esa época solo había bomberos voluntarios en los pueblos, que tenían
              un jefe honorario al que todos obedecían. Mi padre era autoridad de un distrito
              y cuando estalló un incendio en un molino, al acudir él, vio en una ventana a una
              joven señora con un niño en brazos, pidiendo auxilio. Mi padre se tiró al agua,
              la mujer le arrojó el niño y luego pudo tirarse ella misma, con las ropas en llamas,
              y salvarse. Recién después llegó el carro con los bomberos, que habían tenido
              que hacer un desvío por un puente y así pudo mi padre, por fin, dar las órdenes
              necesarias para apagar el fuego. Este incendio sucedió un domingo, cuando el
              dueño y los peones habían salido y había quedado solamente la mujer con su
              pequeño. Un obrero despedido con ánimo de venganza lo había provocado,
              pero pudo ser capturado y condenado. Mi pobre padre, sin embargo, como
              consecuencia del chapuzón, enfermó gravemente de neumonía y no pudo ser
              salvado por los médicos.
                 Cuando sintió que su vida llegaba a su fin, nos llamó a mi hermano Karl y a
              mí y nos dijo: "Hijos queridos, yo ya nada puedo hacer por Uds., siento que voy
              a morir y solo puedo darles mi bendición". Diciendo esto nos puso las manos
              sobre nuestras cabezas y luego agregó: "Sean buenos y fieles a los mandamien-
              tos de Dios, sed siempre obedientes a vuestra madre y así seréis protegidos por
              la bendición de Dios". Falleció el 19 de enero de 1845, y dicen que su entierro
              fue como el de un barón, con un cortejo fúnebre interminable de largo, según
              me contó mi tía Viktoria cuando fui enviada a su casa (tenía yo 12 años). Las


              Surge una ambigüedad cuando más adelante el texto se refiere al mismo amigo de la familia
              y lo caracteriza como hijo del Duque de Hesse-Darmstadt. En este caso debería referirse a
              Luis III, duque desde 1848, pero, según la historia de Treitschke, ese príncipe no estudió en
              Heidelberg, en cuya universidad se ambientaba la amistad de los Philippi con el príncipe. Como
              en el texto faltan nombres propios y años de cambios, no hemos logrado identificar satisfac-
              toriamente al príncipe al que ella se refiere.
              9     Presidente […] Trepka: no hemos podido encontrar a quién se refiere la autora.
              10    conde (Freiherr): Freiherr equivale a ‘Baron: barón’, es el más bajo de los títulos nobiliarios
              alemanes. Graf sería ‘conde’ y Herzog, ‘duque’.
   16   17   18   19   20   21   22   23   24   25   26