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EL CHACO DESPUÉS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL 25
Ya en el mencionado primer plan oficial de colonización se planteó la cuestión
de una colonización organizada en el Chaco. Un miembro de la comisión de la
Sociedad de Bromberg se estableció en calidad de pionero cerca de Charata
con la intención de reservar 500 hectáreas para él y algunos de los colonos que
estaban por llegar (nota 39). Esto no tuvo éxito, y Stichel más tarde proporcionó
las razones, ya que esta cuestión era de importancia fundamental para el
gobierno alemán, así como para los colonos y también en los contactos bilate-
rales germano-argentinos donde una y otra vez fue un punto de recurrente
discusión :
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En primer lugar, la formación de asentamientos étnicos cerrados era contra-
ria a las políticas de inmigración y colonización argentinas; en segundo lugar, y
esto se aplica al periodo posterior a la publicación del decreto argentino de
colonización de 1921 , las comisiones de mensura que ya estaban en vigor,
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no habrían podido ejercer su tarea, de cuya labor el gobierno argentino esperaba
recobrar las tierras estatales injustamente ocupadas ; y en tercer lugar, no había
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garantía de que, si efectivamente se hubiera creado un territorio reservado para
alemanes, la Dirección General de Tierras hubiera podido mantener esa zona
libre de colonos no alemanes. Así comenta Stichel: "Los arrendatarios italianos
46 Tanto durante las conversaciones con el Director de Migraciones Remigio Lupo en Berlín
en agosto de 1922 como durante la visita a la misma ciudad de su sucesor Juan P. Ramos en
marzo de 1924, los políticos argentinos hicieron hincapié en su interés en aumentar la inmigra-
ción de los agricultores alemanes a Argentina. Lupo prometió "plena libertad en la elección de
la colonia". Ramos habló de la posibilidad de recibir hasta 50.000 inmigrantes alemanes si eran
agricultores. Le Breton incluso estaba dispuesto a ceder en el Chaco a un grupo étnico cuatro
leguas (10.000 hectáreas) que ofrecían espacio para unas 100 familias, una declaración que el
Ministerio de Relaciones Exteriores recibió con desconfianza, y con razón, porque nada cam-
bió en la práctica argentina. (Más detallado y con las fuentes correspondientes, Knoll 2018: 17).
Ramos más tarde se desdijo en los medios: ahora solo hablaba de 2.500 hectáreas, que podían
gestionar 25 familias de la misma nacionalidad en forma de cooperativas. Esta fue también la
posición original de Le Breton. "Qualitative oder quantitative Einwanderungspolitik". DLPZ
12/7/1924. Por otro lado, el barón von Reiswitz, encargado de negocios de la Embajada Alemana
en Buenos Aires, comentó que Le Breton había conocido entre 1923/24 a varias colonias ale-
manas durante un viaje por las provincias, que incluía el Chaco, y esto lo convenció de la
conveniencia de los asentamientos étnicos cerrados. Von Reiswitz al AA, 24/9/1924. PAAA
Embajada Buenos Aires, paquete 67. (En realidad, el viaje de Le Breton tuvo lugar en julio de
1923 con el Director de Tierras y Colonias y el Senador Radical Leopoldo Melo. Guy 2000: 6).
47 En una extensa declaración sobre el decreto de Le Breton, Stichel señaló que, para la
mensura, debían de tenerse en cuenta, además de las tierras en las inmediaciones de Charata,
también las de Campo Largo, Corzuela, Las Breñas y General Pinedo situadas a lo largo de
la misma línea ferroviaria y en las que "decenas de miles de colonos podrían establecerse en
condiciones relativamente favorables". Stichel al AA, 20/3/1921. BArch R 1501/101715. Más
tarde, muchos colonos alemanes se establecieron en estos lugares, aunque no masivamente.
48 Hubo siete comisiones en el Chaco, tres en Misiones y una en Chubut, todas las cuales
progresaron muy lentamente. "El fomento de la colonización". La Prensa 1/3/1924.
49 Numerosos colonos y especuladores habían ocupado mucha más tierra que el máximo
previsto de cien hectáreas. Esto debe de ser corregido por las comisiones de topografía. RWA,
Circular (confidencial), 19/3/1923. BArch R 1501/101715a. Le Breton había anunciado durante
su visita al territorio a mediados de 1923 que los "acopiadores de terrenos", que se habían
adjudicado varias cientos de hectáreas, serían penados por la ley. [Schwaderer]: "Aus dem
argentinischen Chaco". AT 17/8/1923. V. también DLPZ 4/10/1923, en la que los lotes asigna-
dos sin mensurar serían considerados como un "regalo del diablo " a los colonos.