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EL CHACO DESPUÉS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL 23
En la misma carta elogió la "enorme importancia económica que habían adquirido
en la última década [...] Barranqueras-Metán situada a lo largo de la línea ferro-
viaria y otras colonias gubernamentales fundadas al norte de ella, como Resis-
tencia y Zapallar, como así también [Presidencia Roque] Sáenz Peña [...] en vista
de la floreciente cultura del algodón." (Ibid.). Este fue el comienzo de una campaña
sistemática de Stichel a favor de una colonización alemana en tierras fiscales en
el Chaco, en la que todas las partes involucradas eran conscientes de la insegu-
ridad jurídica que revestía hacerlo en tierras sin mensurar (Knoll 2019: 70s.). La
prensa germano-argentina acompañaba este proceso con detallados informes
sobre las ventajas del Chaco como zona de colonización para el cultivo del algo-
dón, que no siempre reflejaban la realidad (Knoll 2018: 12-17) .
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Las autoridades argentinas reaccionaron inicialmente de manera positiva a
la iniciativa alemana. Un funcionario debía asignar a los recién llegados de la
Sociedad de Emigración de Bromberg los lotes que deseaban y llevar a cabo la
mensura, asumiendo el colono los costes correspondientes. Una vez emitido un
título provisional, el título de propiedad definitivo se concedería posteriormente .
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Sin embargo, estas promesas no se mantuvieron, por lo que en los años siguien-
tes se hizo costumbre que los colonos ocuparan un terreno libre de 100 hectá-
reas al lado de un terreno ya asignado a otro colono y pagaran una tasa
administrativa de 10 pesos a la Dirección General de Tierras, con la esperanza
de obtener un derecho legítimo sobre la tierra que ocupaban . En primer lugar,
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con el apoyo de vecinos o peones, cavaban un pozo de hasta 10 m de profun-
didad (una tarea que a menudo necesitaba más de un intento si se encontraban
con agua salada), cercaban el área y construían un rancho elemental, que por
lo general consistía en una sola habitación . El pago del lote no tenía lugar hasta
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dos años después de la mensura, en 6 cuotas anuales, inicialmente por un
precio de unos 10 pesos por ha, que variaba según la distancia a la estación .
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38 Como un ejemplo entre otros, se cita aquí el pasaje de un artículo del 7/5/1925 del AT,
cuando ya se veía venir la crisis del algodón, que puede considerarse como propaganda pura:
"Los agricultores que quieren dedicarse al cultivo del algodón, que en aquellas áreas produce
los mejores rendimientos, por lo tanto tienen la oportunidad de progresar, como difícilmente
es el caso en otras partes del país." Incluso, a la parte occidental, que pertenece a la zona
seca, se le predice un "futuro seguro". Menos de un año después, los colonos emigraron desde
allí en masa por falta de sustento.
39 Stichel al AA, 10/1/1921. BArch R 1501/101715.
40 En la distribución de tierras, la Oficina de Asesoramiento (Auswandererberatungsstelle) de
la Unión Germánica ofrecía apoyo gratuito a todos los socios y emitía la tasa a la Dirección
General de Tierras. Der Bund 3/12 (diciembre 1920): 189.
41 Un relato muy elocuente en el periódico DLPZ, 2/11/1921 ("Als Kolonist in den Chaco")
sobre el duro comienzo de un colono de Necochea que, a su llegada, como muchos otros,
recibió apoyo de Pedro Mück. Sin recursos propios, apenas con unas asignaciones mensua-
les que le enviaba su esposa desde Buenos Aires, se estableció en su rancho a 11 km de la
estación de tren. El lema era, así escribía, "acceder rápidamente antes de que el siguiente te
lo quite. Las tierras fiscales cerca del ferrocarril ya han sido asignadas, y alejarse de la estación
solo trae desventajas."
42 Stichel al AA, 20/3/1921. BArch R 1501/101715; Nachrichtenblatt de la RWA 1/4/1921: 268.
Jung (RWA), circular del 4/1/1922, Anexo: Merkblatt "Ansiedlungsmöglichkeit in der Kolonie
General Necochea". BArch R 1501/101715a.