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EL CHACO DESPUÉS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL         31



              migrantes alemanes. Lo promovió en la revista Argentinische Rundschau publi-
              cada por él mismo en una serie de artículos titulados Neuland für Ansiedler im
              Chaco-Territorium (Nuevas tierras para colonos en el territorio del Chaco), que
              fue publicada entre mayo y julio de 1924 . Stichel había inspeccionado el terri-
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              torio en abril junto a ingenieros argentinos y lo calificó positivamente en términos
              de su utilidad como tierra de colonización (caudal de lluvias, calidad del suelo,
              costos de operación, etc.). Muy detalladamente explicó que, incluso en el con-
              texto de un nuevo decreto de gobierno, para mesurar terrenos de 2.500 hectá-
              reas cada uno para el asentamiento de veinticinco familias , habría buenas
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              perspectivas para iniciar un emprendimiento allí, siempre y cuando cada familia
              contara con al menos 2.000 pesos de capital inicial. Con el doble de esa suma
              se podría avisorar un futuro sin contratiempos .
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                 No cabe entrar en detalles aquí sobre las críticas y ataques personales con
              que Ernst Ecker reaccionó ante los comentarios de Stichel. Ecker además sostuvo
              que las tierras no eran ni idóneas ni rentables y consideró que el cálculo de capi-
              tal necesario hecho por Stichel era erróneo, imprudente y, por lo tanto, irrespon-
              sable. En cualquier caso, muchos colonos alemanes creyeron en la publicidad de
              Stichel que apoyaba el gobierno argentino , y se establecieron en Pampa del
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              Infierno, en la zona semiárida del Chaco . Incluso el DLPZ, que por lo general
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              también abogaba por el cultivo del algodón, señaló que el Ministerio de
              Agricultura era demasiado optimista, "lo que debía de causar aún más




              75   Se trata de los números 2-4, que no están disponibles, pero cuyo contenido se puede
              inferir del intercambio de correspondencia entre Stichel y Ecker publicado en el AT.
              76   V. Stichel: "Neue Ansiedlungsmöglichkeit auf Staatsland". Argentinische Rundschau 1,
              15/6/1924: 17s. Un ejemplar de este número se encuentra en el fascículo BArch R 1501/101715b.
              77   Ernst Ecker: "Eingesandt: Neuland für Ansiedler im Chaco-Territorium" (con extensas citas
              de los artículos de Stichel). AT 3/8/1924; replicado por Stichel como "Eingesandt". AT 7/8/1924.
              Respuesta de Ecker. AT 8/8/1924. Cf. Knoll 2019: 72s.
              78   El coronel Díaz de Vivar, nuevo jefe de la Dirección General de Tierras, había inspeccionado
              los trabajos de las comisiones de mensura durante un viaje por el Chaco y Formosa en abril
              y mayo de 1924, y ordenó que las colonias agrícolas se expandieran en unas 500.000 hectá-
              reas de tierras fiscales, incluyendo las tierras alrededor de Pampa del Infierno. DLPZ 20/5/1924.
              79   Nachrichtenblatt de la RWA 6/16 (15/11/1924): 216. Un informe sin firma de mediados de
              diciembre de 1925 en el AT (6/1/1926) habla de 265 nuevos agricultores. En cualquier caso,
              fue solo una pequeña fracción de los 17.000 colonos que, según datos del Ministerio de Agri-
              cultura, se establecieron en el Chaco entre principios de 1924 y mediados de 1925 en parce-
              las de 50 y 100 hectáreas. A esta cifra hay que añadir otros 12.000 habitantes nuevos en las
              diferentes poblaciones del territorio. AT 29/7/1925 (según un informe de La Acción citado por
              el AT). De acuerdo a Haas, sucesor de Stichel, todas las cifras del Chaco eran poco fiables
              debido a la falta de material estadístico. El número de hogares en Necochea que se dio a
              conocer a mediados de 1925 era de 1.200, de los cuales, según una estimación, alrededor
              de 300 eran de nacionalidad alemana, y según otra estimación, 400 (Haas 1925: s.p.). El
              periódico alemán Schwäbischer Merkur, cuyo corresponsal Fritz Weisser se encontraba en el
              lugar, estimó en julio de 1927 la inmigración alemana en Charata y alrededores en aproxima-
              damente 400 personas y un total de 700 familias, incluyendo todos los colonos de habla
              alemana, austriacos, suizos, ruso-alemanes, germano-paraguayos y germano-brasileros.
              Citado en el Nachrichtenblatt de la RWA 9/19 (1/10/1927): 224. Este era el registro al final de
              la gran crisis, cuando muchos ya habían abandonado el territorio.
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