Page 60 -
P. 60
58 EDUARDO DEVRIENT
La Falda, 1o de febrero de 1939
/7/
"Es que fui un ser humano,
y eso significa ser un luchador." 6
I
Mi padre, Richard Philipp Devrient, fue ingeniero naval. Se graduó en el Politécnico
de Karlsruhe con "summa cum laude" y participó en la construcción del Nymphe,
un pequeño crucero que fue el comienzo de una flota de guerra, en los astilleros
de Strohdeich, en los diques reales de Prusia, cerca de Danzig. Luego fue con-
tratado en Filadelfia, Estados Unidos, por un astillero muy importante de barcos
comerciales, donde le esperaban grandes perspectivas para el futuro. Había
dejado en Danzig a su novia, mi madre Klara Zende, hija de un comerciante
mayorista que quedó en bancarrota por la pérdida de un barco que no estaba
asegurado. No solo perdió su fortuna, sino también su reputación. Sin embargo,
eso no fue obstáculo para que mi padre mantuviera su promesa de compromiso
después de cinco años de noviazgo. Pero el destino le jugó una mala pasada.
Durante el casamiento de su hermano Georg, que había alquilado la propiedad
granducal Aspichhof, cerca de Achern, en Baden, los campesinos tiraban tiros
al aire y petardos delante de los carros, por lo que los caballos se espantaron y
el carro de mi padre chocó contra un guardacantón expulsando lejos a sus ocu-
pantes. Mi padre tuvo la mala suerte de lastimarse un pulmón, como resultado
de lo cual empezó a escupir sangre y tuvo que sufrir una larga internación. Por
ese motivo perdió su puesto en Filadelfia y se quedó en Alemania obedeciendo
el consejo de sus médicos y el pedido de su familia. Mi abuelo Eduard Devrient,
director granducal del Teatro de Karlsruhe , logró conseguirle un puesto /8/ como
7
inspector marítimo de Baden en el Lago de Constanza, y fue así como la joven
pareja se mudó a Constanza . Allí vine al mundo el 10 de septiembre de 1868.
8
De mi temprana niñez conservo algunos recuerdos. Me acuerdo de la entrada
de las tropas al terminar la guerra de 1870, las calles iluminadas y la gente alegre,
tres grandes soldados con barba alojados en nuestra casa; del grito de ayuda
6 Cita del poema "Einlaß" [Acceso], del Diván de oriente y occidente, del poeta alemán
Johann Wolfgang Goethe (1749-1832).
7 Sobre él refiere Juan Delius: "Un website devrient reveló que además hubo un Eduard
Devrient (1801-1877), un muy famoso actor y después un conocido director de teatro que actuó
en Berlín, Dresden y Karlsruhe, Alemania, perteneciente a una extendida y célebre familia de
artistas; en Karlsruhe, incidentalmente, promovió la música del entonces todavía poco cono-
cido compositor Richard Wagner (*1813 -+1883)" (Delius 2018: F 96).
8 A este respecto, cuenta Delius: "Del Eduard Devrient teátrico, por otra parte, hallé un
volumen de cartas suyas en la biblioteca universitaria local. Estas cartas aclararon entre otras
cosas que E. Devrient, abuelo era funcionario –al servicio del gran duque de Baden– aunque
residente en Karlsruhe, la capital del ducado, como superintendente del teatro de Konstanz
–que ediliciamente hablando, es hoy– día (2007) el más antiguo teatro de toda Alemania que
sigue funcionando como tal y que frecuento con mi esposa: incluye un amable bar en el foyer-
y que ubicó a su enfermizo hijo Richard Phillipp D. (1836-1880), ingeniero naval y su mujer en
Konstanz –donde el gran– duque de Baden tenía una pequeña flota lacustre falta de atención:
algunos años antes se había hundido un vaporcito Karlsruhe bajo dudosas circunstancias-
lugar en el que nació y se crió Eduardo D., nieto" (Delius 2018: F 98).

