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ENTRE LO REAL Y LA FICCIÓN: LUIS FERNANDO RUEZ EN EL CHACO  39



               región todavía aislada y selvática. En síntesis, sobre los rasgos reales de un
               mundo que el autor puede haber asumido y habérselo apropiado solo en
               el transcurso de un tiempo más prolongado, pero que integró con mucha
               habilidad en el flujo de la narración.
                  En tercer lugar desea subrayar que en sus comienzos en la Argentina
               nada le cayó como un regalo del cielo y que debió pagar un importante
               derecho de piso (precisamente: “todo comienzo es difícil”) y que por último
               tomó una decisión radicalmente errónea, que lo separó abruptamente del
               locus amabilis que glorifica en su retrospectiva, confiriéndole rasgos para-
               disíacos. Más adelante volveremos sobre esto.


               Hechos comprobados

               Para comenzar nos referiremos escuetamente a los hechos más o menos
               atestiguados sobre el período chaqueño de la vida de Ruez . Después de
                                                                   9
               un viaje en vapor de casi dos meses llegó a Buenos Aires el 19 de septiem-
               bre de 1921 con su mujer y sus dos hijos. Se dirigió al doctor Bernhard Sti-
               chel, el encargado de asuntos de inmigración en la legación alemana . Su
                                                                          10
               plan de seguir viaje hacia Paraguay fracasó por los altos costos del pasaje y
               porque el cónsul paraguayo no le concedió pasajes libres de cargo. A cau-
               sa de la inflación acelerada del marco alemán (Reichsmark) el efectivo que
               había llevado se redujo a 80 pesos argentinos al cambiarlo. La propuesta de
               Stichel de procurarle en el Hospital Alemán un cargo de médico asistente
               fue desestimada por él, pero por consejo de Stichel se dirigió a la Dirección
               de Inmigración Argentina, donde le propusieron el Chaco como destino.
               Ruez aceptó esto y Stichel procuró para él y su familia viajes gratuitos a
               Charata, un lugar en ese entonces aun muy primitivo con una importante
               estación de tren recién instalada y usada por muchos inmigrantes como
               punto de partida de sus esfuerzos de colonización en Colonia Necochea,
               en el suroeste del Chaco (cf. Knoll 2020: 22ss.). La familia viajaba junta con
               un grupo mayor, del que Ruez ya conocía a muchos por haber viajado en el
               mismo barco desde Europa.
                  Poco después del arribo a Charata, que recibió al grupo de viajeros con
               una inmensa invasión de langostas, Ruez pudo poner a prueba sus capaci-
               dades médicas: asistió en el malparto de la esposa del hostelero que lo ha-
               bía alojado. La propuesta de las autoridades del pueblo de que se quedara
               en Charata y reemplazara a un charlatán (Kurpfuscher) holandés que venía




               9    Si no se menciona otra referencia,  los datos surgen de la  Crónica  de  familia  (ms.:
               216-231).
               10    Aquí se equivoca Ruez, y con él sus biógrafos Lazzari y Nigg (2020: 200) cuando
               hablan del cónsul alemán. Stichel no era cónsul o parte del consulado, sino que estaba
               adjudicado directamente a la legación. No se puede determinar si Ruez lo contactó en la
               legación o en la Oficina de Asesoramiento para Emigrantes (Einwandererberatungsstelle)
               de la Unión Germánica (Deutscher Volksbund für Argentinien), en la que Stichel desempe-
               ñaba un papel importante. Véase al respecto Knoll (2019: 66, 70ss.).
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