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68          MARÍA CECILIA GALLERO Y MARILYN CEBOLLA BADIE



           “el 26 de septiembre de 1938, temprano a las seis de la mañana”. Al año
           siguiente falleció su esposa Zdenka, el 15 de septiembre de 1939, y en el
           mismo año, en noviembre, recibió la noticia desde Alemania del fallecimien-
           to de su madre . Ruez enviudó y se quedó solo con sus dos hijos menores
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           en un momento en el cual la Segunda Guerra Mundial acababa de iniciarse
           y le traería nuevos sinsabores; uno de ellos fue la pérdida de la ciudadanía
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           alemana en 1940 .
              En esos años, Ruez escribe en la Crónica acerca de la inflación y el
           aumento de precios en el país, pero también los problemas que tuvo por la
           llegada de una médica argentina que impedía que tanto él como el médico
           húngaro Marenics  pudieran seguir ejerciendo. Ambos, Ruez y Marenics,
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           fueron encarcelados por ejercer la medicina “ilegalmente”, aunque al poco
           tiempo los liberaron. El 4 de enero de 1944 Ruez escribe:
                 El año pasado terminó con que el doctor Bado de Posadas y yo
                 operamos al doctor Marenics de una peritonitis perforada. Hoy él
                 está fuera de la cama. También aquí el colega argentino a mitad de
                 diciembre viajó y soy yo el único médico. Por una burla del destino,
                 el mismo jefe de la Gendarmería que me procesó por atender a un
                 chico muy quemado me trajo nuevamente un chico muy quemado
                 que necesitaba atención. (Familienchronik ms.: 271)
           Hasta la fecha no hemos podido hallar documentación relativa a la prohi-
           bición de ejercer la medicina en el caso de que hubiera más de un médico
           en un radio de una cierta cantidad de kilómetros, así como tampoco sobre
           que los médicos argentinos tuvieran prioridad ante los extranjeros . Ruez
                                                                    32
           escribió que “el gobierno dio un decreto que a partir del 1 de abril de 1944,
           los médicos extranjeros autorizados que trabajaron diez años en un mismo
           lugar, pueden seguir trabajando sin problemas” (Familienchronik ms.: 273).
           Mientras que él sí pudo permanecer en Puerto Rico, el doctor Marenics
           “tuvo que dejar el lugar porque no hace diez años que llegó aquí” (ibid.:
           273). Sin embargo, desde el Departamento de Higiene rechazaron su pe-
           dido y el 14 de julio Ruez escribió: “debo dejar mi trabajo” (ibid.: 273). Una
           situación que se reiteró y lo mantuvo en vilo hasta el final de la guerra, de la
           cual no hemos podido hallar documentación pertinente.
              Aunque la Segunda Guerra Mundial fue tema de gran interés, por lo
           que se vislumbra a través de noticias y actividades que detalla, aclaramos
           que no serán trabajadas en este artículo por merecer un tratamiento más
           extenso que precisa de contexto y ubicación. Sin embargo, reiteramos que


           29    Thekla Meye, viuda de Ruez, nacida Rheinheimer (Familienchronik ms.: 257).
           30     Deutscher  Reichsanzeiger  und  Preussischer  Staatsanzeiger Nr. 24 vom 29. Januar
           1940, S. 2. En esta publicación figuran también Zdenka y su hijo Ludwig, quienes ya ha-
           bían fallecido en ese momento.
           31    Rudy Ezpeleta (s. f.) escribió una novela histórica sobre la vida de su padre, el médico
           Rodolfo Marenics.
           32    La primera ley de la Secretaría de Salud que trata el tema de especialidades médicas
           e incumbencias y reglamenta los mecanismos para acceder al título de especialista es la
           12.912/44, y fue puesta en práctica a través del decreto 6.216/44 (López Val e Invernizzi 2000).
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