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28 JUAN LUIS MARTIRÉN
martes y sábados), que publicaría cuestiones de interés para las colonias,
noticias sobre temas ligados a la inmigración, la colonización, así como
también replicaría novedades del exterior y de la Argentina.
“Algunos amigos del bien público se han juntado en esta Provincia para
fundar un periódico alemán que deberá responder a los intereses de las
colonias y al fomento de la inmigración a esta provincia. El número de colonos
en su lengua materna se cifra por centenares de familias. Cuando se trata
de alcanzar algún progreso en materia de agricultura o de industria, el único
impulso para conseguirlo consiste en la prensa, creemos pues necesario un
órgano alemán en esta provincia.” (Alemann, 1874)
Con estas palabras dirigidas en nota al gobernador de Santa Fe, Johann
Alemann justificaba la importancia de un periódico de esta naturaleza en las
colonias. Era una publicación inédita, con un importante objetivo a cuestas:
el de difundir los beneficios de la inmigración en las colonias de Santa Fe.
No obstante, según algunos indicios aportados por el propio Alemann, no
se habría tratado del primer periódico de habla alemana, ya que unos años
antes había circulado uno en muy pequeña escala . Dado que no se han
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conservado ejemplares, podría pensarse que se trató de una tirada muy
pequeña e irregular.
Luego de juntar un pequeño capital entre varios suscriptores, pudo poner
en funcionamiento el periódico, pero no fueron pocas las dificultades que
debió enfrentar en esa misión. Tal como adelantamos, la ciudad de Santa
Fe carecía de la dotación de recursos humanos, materiales y logísticos que
Alemann esperaba encontrar allí para poder llevar adelante una imprenta y la
publicación. En sus memorias señala, entre las más importantes, numerosas
dificultades técnicas y materiales. En cuanto al primer punto, destaca que en
Santa Fe sólo había dos pequeñas imprentas muy poco profesionalizadas.
A los altos costos de impresión, se le sumaba la ausencia de tipógrafos
profesionales (e incluso que manejaran otros idiomas), por lo que imprimir un
periódico de habla alemana resultó una tarea muy compleja.
La parte financiera pronto demostró ser otro problema de difícil
solución; los insumos (papel, tinta) y los salarios de imprenta eran muy
significativos, lo que imponía un piso de costos muy elevado para la
cantidad de suscriptores que el diario podía lograr. El precio de suscripción
se dispuso en un peso boliviano por mes, un valor relativamente accesible
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para el nivel de salarios de la región . A todas estas dificultades se sumó
4 Según Regula Rohland (2013), Alemann se refiere en dos notas periodísticas a la existencia
de una publicación previa, llamada Kolonie Zeitung, que habría tenido lugar en 1873
bajo la dirección de Frederic Jäggi-Gyger. Este ciudadano suizo había sido comisionado
por la Schweizerische Auswanderung-Verein para viajar a Argentina e informar sobre
las condiciones de la inmigración suiza en el país. Estuvo un tiempo en Buenos Aires y
debido a la epidemia de fiebre amarilla que azotó a la ciudad capital en 1871, pasó varios
meses en las colonias, donde habría editado ese periódico. En 1875 publicó “Der Freund
der Auswanderer. Argentinische Zustände” (Jäggi-Gyger, 1875), obra en la que plantea un
panorama muy crítico sobre la Argentina. Allí no hace referencia a la existencia del citado
periódico, aunque sí menciona que publicó numerosos folletos en ese período.
5 Las suscripciones mensuales para la provincia de Santa Fe eran de un peso boliviano, y
para otras provincias, de un peso fuerte. Se trata de valores equivalentes al de un jornal
diario de un trabajador rural en ese momento en Santa Fe. Vale destacar que el peso
boliviano era una unidad de cuenta y cambio basada en monedas de plata febles de la

