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26                 ALWINA PHILIPPI DE KAMMERATH



          Le conté todo y le dije que era verdad que sabía, pues ya en nuestro viaje me había
          ocupado de la cocina, ya que mamá era muy enfermiza. Así fue que se dieron
          cuenta que yo debía frecuentar la compañía de otras niñas y me pusieron en un
          Instituto de la Srta. Heidel, quien solamente tomaba 33 alumnas. Recuerdo que
          en la clase de literatura debimos recitar el verso "Dionisio el Tirano" , y como yo
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          era la última en recitar no pude articular palabra pues las otras alumnas lo habían
          hecho con una entonación o cantinela que me dejó toda confusa. Después de la
          lección se quejó la maestra ante la directora, porque yo no había estudiado. La
          Srta. Heidel me llamó y me dijo: "Pero chiquita, tu sabes que tu madre te puso aquí
          para que estudies, ¿por qué no lo haces?", yo me tapé los ojos y me puse a llorar
          amargamente y le dije: "Tía (ella era prima de mi madre), yo sé el verso". Tía me
          hizo sentar, me tranquilizó, me dio agua con azúcar  y me dijo: "Di ahora el verso".
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          Yo lo dije con la entonación que me había enseñado Lanz, y desde entonces fui la
          primera en la clase y a mitad del año me pasaron al grado superior, donde había
          un profesor de historia. Entablamos amistad y pasé una época feliz en el instituto.
            Me resultaron particularmente gratas las veladas pasadas junto a tía Heidel,
          cuando nos reuníamos todas con nuestras labores en el salón especial. Se leía
          en voz alta y ella daba las explicaciones del caso. Pastor Zittel, que me tenía que
          confirmar, venía dos veces a la semana a darnos las clases. Después de mi con-
          firmación volví a Stuttgart, donde estaban mis padres, como una niña de 16 años.
            Allí estaba un hermano de Lanz como jefe de una imprenta de libros . Lanz
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          pidió a mi madre que comprara la imprenta para que la administrara el hermano,
          prometiéndole que le daría más intereses que el negocio de tío Jacobo Philippi.
          Con ese motivo vivían allí. Sin embargo, como mi madre seguía débil y enfermiza,
          debió ir, por orden médica, a Kronstadt , donde debía reposar y fortificarse. Allí
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          conocimos al profesor Nehrlich , un muy importante pedagogo en música, que
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          trabajaba en el Conservatorio de Berlín. Él preparó al príncipe heredero, luego
          Kaiser Federico, con métodos propios para que pudiera usar su voz como maris-
          cal de campo (Feldherr) . El príncipe heredero sufría un mal en la garganta y
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          con buenos ejercicios pudo ser curado.
            La hija de Nehrlich también había llegado a Kronstadt para reponerse, y nos
          hicimos muy amigas. Mi hermano Karl estudiaba química, y como era muy
          angosto de pecho, por orden del médico debió dejar por un año el estudio y
          vino también a Kronstadt, donde el Profesor Nehrlich nos daba lecciones de
          canto. La reina de Württemberg, que apreciaba mucho a Nehrlich y cuya hija


          26    Se refiere al comienzo de la balada de Friedrich Schiller "Garantía" (Die Bürgschaft).
          27    Se usaba el agua azucarada como calmante.
          28    Entre los libros editados por el profesor de música Nehrlich, uno salió de esta imprenta,
          véase la nota 30.
          29    Ciudad en el Mar Báltico, a 30 km. de San Petersburgo.
          30    Se pudieron encontrar varios tratados de este profesor: Nehrlich, Christian Gottfried,
          Gesang-Schule für gebildete Stände; Berlin: Locale des Gesangconservatorium 1844; Die
          Gesangkunst : physiologisch, psychologisch, ästhetisch und pädagogisch dargestellt, Leipzig:
          Teubner 1853. Der Kunstgesang; Stuttgart: K. Lanz 1859, y otro en colaboración.
          31    En realidad, ‘jefe del ejército’. El Rey de Prusia y Emperador alemán Federico III (1831-1888)
          solo reinó 9 meses en el año 1888. Cuando falleció su padre, el Rey Federico Guillermo, ya
          estaba padeciendo de cáncer en la garganta, lo que llevó a su pronta muerte.
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