Page 35 -
P. 35
RECUERDOS DE MI NIÑEZ Y JUVENTUD 33
La casualidad de encontrarnos dos alemanas igualmente cultas, fue para ambas
una gran alegría y entablamos una estrecha amistad. Cuando se retiró, le dijo a
Luis que se alegraría mucho si yo la visitaba con mis hijitas en su estancia de
Leones . Mi esposo aceptó encantado, y como un señor de apellido Pasch, que
47
había venido desde Alemania a tener suerte, habiéndole ido mal, esperaba un
dinero de allá para regresar, podía quedarse con él a ayudarlo, resolvimos viajar
a Leones. El viaje en coche duró 12 horas. En mitad del camino se paró en una
estancia, cuyo propietario, el señor Larguía, era amigo de la familia Post-Bleek.
Allí pudimos descansar, comer lo que habíamos llevado y tomar leche fresca.
Después se cambiaron cinco caballos, y digo cinco, pues cuatro estaban atados
adelante y el quinto estaba en la punta, montado por un peón, quien debía fijarse
si había vizcacheras y desviar entonces el coche. Este camino se hace ahora
muy cómodamente en solo dos horas de tren . Al anochecer llegamos muy
48
contentas a Leones y fuimos recibidas con mucho cariño por Gustchen von
49
Post. Ella nos había arreglado una habitación muy linda, y cuando me quise
refrescar con agua, se me acercó y me empolvó con fécula y recién a la media
hora me pude lavar. Conocí después a su hermano Felipe Bleek, que era soltero
y médico, y que después de la muerte de su sobrinito, el único hijito de Gustchen,
se había vuelto muy solitario y retraído. Atendía gratuitamente a los enfermos
que lo venían a ver y aun les daba los remedios, pues no había médicos insta-
lados en la zona; pero con los niños solamente tenía relación como médico.
Delante de la casa tenían un hermoso jardín y todos los árboles habían sido
plantados por ellos. Allí paseaba todos días solo. Cuando llegamos nosotras,
Berta, que era una hermosa criatura de tres años, con rulos rubios y ojos oscu-
ros, que siempre estaba alegre, contenta y riendo, corría alrededor de él cor-
tando flores que le daba, diciendo: "Mira, tío, que lindas son."
Con su charla inocente conquistó la confianza y el corazón del hombre que,
muy dolorido, sufría por la pérdida de su pequeño sobrino, que había sido para
él toda la alegría de vivir. Él le tomó cariño y se contagió de la manera de ser de
la criatura, de manera que cuando iba al jardín llamaba enseguida: "Berta, vení
conmigo", y se hicieron inseparables. Dos veces mandó Gustchen a Rosario un
chasqui con carta para Luis, preguntando cada vez si nos podíamos quedar
diez días más, siempre y cuando él estuviese bien y pudiera arreglarse solo. Las
dos veces contestó dándonos el permiso y deseándonos que aprovecháramos
47 Leones está al oeste de Rosario, allí se estableció una estación de Ferrocarril y un pueblo.
48 Se trata de la línea Ferrocarril Mitre, de Rosario por Cañada de Gómez y Villa María a
Córdoba. La estación Leones se encuentra en el kilómetro 459,3 desde Buenos Aires, llegán-
dose por ferrocarril desde Rosario con un empalme en Cañada de Gómez. Esta línea se
construyó desde Rosario a Cañada de Gómez en los años 1863 hasta el 1ro. de mayo de 1866.
La escena narrada debería ser anterior a esta fecha, o quizás la estación Leones es más
tardía. En efecto, cuando se inauguró en 1867 el trecho Cañada de Gómez – Córdoba, solo
figuran dos estaciones intermedias, entre las que no está Leones. Los viajes de Alwina y sus
hijas a Leones, por lo menos en aquellos comienzos, se hicieron en carros tirados por caballos,
según leemos.
49 Se sugiere pronunciar este apodo ‘Gústien’ – el fonema que responde a la –ch– alemana
es parecido a la –j– de perejil, pero menos áspero de lo que la pronuncian los argentinos, más
como la usan los chilenos.

