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PAUL ZECH: UN INTERMEDIARIO CULTURAL ANTIFASCISTA 151
Se buscan autores: Paul Zech une fuerzas
con los Deutsche Blätter
Rukser y Theile afi rmaban que los planes para incluir más literatura en los
Deutsche Blätter eran anteriores a su relación con Zech, lo cual es plausi-
ble. Sin embargo, cronológicamente, su correspondencia con él marca un
hito en la postura de la revista hacia América Latina y el contenido literario
(Theile-Zech, 31/3/1943). En la primera carta, del 14 de marzo de 1943,
Zech presionó a los editores para que hubiera más literatura en la publica-
ción y se ofreció a ayudarlos en este esfuerzo. En enero de 1944, afi rmaba
que los lectores de Buenos Aires querían: “un mayor énfasis en la parte
literaria […] sobre todo uno quiere escuchar cómo el escritor inmigrante se
acomoda a las cosas y a la gente del paisaje local” (Zech-DB, 5.01/1944).
Las motivaciones de Zech no estaban libres de interés propio: describe
exactamente el tipo de literatura que él mismo estaba escribiendo (Hübner
2021: 696, 700). A pesar del gran público de habla alemana en Argentina,
Zech había agotado sus opciones de publicar en Buenos Aires debido a su
elección de temas, su personalidad confl ictiva y su antifascismo decidido
en una ciudad donde muchos alemanes apoyaban al nazismo (Rohland de
Langbehn 1999: 145-146). Defendió esa postura para benefi ciarse de una
mayor inclusión de literatura en los Blätter. Además no tenía un empleo
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estable y dependía económicamente de otros, situación que deploraba .
Theile y Rukser no pagaban honorarios regularmente, pero compensaron a
Zech por sus esfuerzos . Quizás lo más importante es que le brindaron una
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nueva oportunidad para publicar en alemán, sobre temas locales, antifas-
cistas y vinculados al exilio (Nitschack 1999: 126). Deutsche Blätter conectó
a Zech con los lectores, le pagó y abrió un camino hacia el éxito artístico
y el reconocimiento que hasta ese momento en el exilio, y posiblemente
desde fi nales de la década de 1920, lo habían eludido.
En respuesta a su carta inicial, los editores se regocijaron que Zech
estuviera vivo y activo. Agradecieron su oferta de cooperación y explicaron
que tenían la intención de agregar contenido literario pero que carecían de
colaboradores adecuados. Una de las pocas relaciones sinceras de Zech
se formó en el exilio (Zech-DB: 14/3/1943). Este vínculo, que duró hasta la
muerte de Zech, incluso estuvo al borde de la amistad, como sugieren los
saludos mutuos “queridos amigos /querido amigo” . Inmediatamente Thei-
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le solicitó el trabajo reciente de Zech y le pidió que se convirtiera en el re-
presentante editorial de los Deutsche Blätter en Buenos Aires, el centro de
habla alemana más importante de América Latina (Theile-Zech: 31/3/1943).
Mientras que Rukser y Theile eran relativamente nuevos en Sudamérica,
Zech había residido en la capital argentina durante una década y los edi-
tores valoraron este conocimiento de lo local. Aunque sus confl ictos con
miembros de la población alemana antifascista, a menudo infl uyeron en
14 Walter: 15; Hübner: 679-682; Spitta: 71.
15 Por ejemplo: Zech-DB: 6/10/1943; Zech-DB: 24/5/1944; Zech-DB: 8/8/1944; Zech-Rukser:
4/3/1945; Zech-Rukser: 15/7/1945; Zech-DB: 14/1/1946; Rukser-Zech: 17/4/1946.
16 La mayoría de las cartas posteriores a septiembre de 1943 llevan este saludo.

