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PAUL ZECH: UN INTERMEDIARIO CULTURAL ANTIFASCISTA   155



               un nuevo lenguaje; 3) el proceso de adaptación a un entorno nuevo, a me-
               nudo exótico y rara vez acogedor y 4) el imperativo de integrarse a una
               nueva población, con nuevas costumbres, otra cultura y normas morales
               (Schwarz 1999: 18). Forjado a través de estas luchas, durante su década de
               exilio, Paul Zech había comenzado a desarrollar lo que Ottmar Ette deno-
               mina “ÜberLebensWissen” y “ZusammenLebensWissen”, es decir, tácticas
               de supervivencia en el exilio, como por ejemplo, reconocer la necesidad de
               abrir canales a la sociedad anfi triona (Ette 2005: 42). Los eruditos talmúdi-
               cos Daniel y Jonathan Boyarin han postulado que los inmigrantes deben
               entender que la supervivencia no se logra rechazando el contacto y las
               relaciones con las poblaciones locales. En cambio, la co-presencia de otras
               personas culturalmente distintas es una oportunidad para establecer las re-
               laciones de colaboración vitales para superar los desafíos de la dispersión
               (Boyarin y Boyarin 1993: 721). En pocas palabras, las asociaciones inter-
               culturales son el camino del inmigrante hacia la perseverancia y, en última
               instancia, la prosperidad. Paul Zech nunca abrazó a la Argentina como una
               nueva patria, pero su trabajo en los Deutsche Blätter demuestra que era
               consciente de las necesidades de articulación intercultural e integración
               intelectual para superar las múltiples crisis del exilio.
                  Cuando, en agosto de 1944, Rukser expresó sus reservas –“El número
               de Sudamérica sigue preocupándonos”– Zech actuó con decisión. Aunque
               no se lo habían solicitado, envió una traducción de un cuento de un autor
               argentino en ascenso, poco conocido más allá de las fronteras del país: Jor-
               ge Luis Borges. Rukser quedó impresionado: “¡La perla es la gran pieza de
               Borges! ¡Me quedé asombrado! […] Dará a toda la revista una nota nueva que
               aún no ha sido cultivada por nadie. Así es como podemos convertir nuestras
               fatigas en una virtud” (Rukser-Zech: 19/9/1944). Un ejemplo representativo
               de la fórmula esperanzadora de Inge Hansen-Schaburg, “El exilio como una
               oportunidad”. Rukser vislumbró una oportunidad en medio de la interrupción
               de la emigración (Hansen-Schaburg 2006: 184). Una obra seminal y precur-
               sora del movimiento Realismo Mágico que catalizaría el auge literario latino-
               americano, “Im Traumkreis der Ruinen” (“Las ruinas circulares”) de Borges
               apareció en los Deutsche Blätter en octubre de 1944. Traducido por Herta
               Landshoff , que según mis investigaciones, fue la primera publicación en
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               prosa de Borges, en un idioma que no era el español, precediendo a “El jar-
               dín de los senderos que se bifurcan”, que apareció cuatro años después en
               Ellery Queen’s Mystery Magazine . Zech y Borges continuarían colaborando
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               en el futuro y la intervención del alemán frente a los editores de los Blätter fue
               un gran avance tanto para Borges como para la revista.
                  Al recibir el manuscrito, Rukser accedió a presentar regularmente a au-
               tores latinoamericanos en esta publicación: “Son evidentes las necesidades
               y ventajas de este paso para fortalecer nuestra posición aquí. Estamos to-


               21  Nitschack, 124; Hübner, 718.
               22  Al inicio, Zech había comentado que él tradujo el artículo junto con Günter Rodolfo
               Kusch, en aquella época un joven estudiante que tuvo contacto cercano con Zech a tra-
               vés de su madre, Elsa de Kusch (Pagano 2010: 161). Sobre Herta Landshoff y su relación
               con Zech, véase Rohland 2019.
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