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152 ROBERT KELZ
los consejos que les daba Zech a los dueños de los Blätter, pues estaban
a veces en contra de los intereses de la revista, Zech fue un recurso vital,
especialmente cuando la revista amplió su cobertura de temas latinoame-
ricanos . Además, Rukser pronto reveló planes para una nueva sección,
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“Die deutsche Stimme” (La voz alemana), con escritores alemanes de to-
das las épocas (Rukser-Zech, 4/4/1943). Después de una escasa presencia
durante los primeros meses, la literatura ahora se había convertido en un
elemento vital en los Deutsche Blätter. A pesar de los planes preexistentes,
la intervención de Paul Zech marcó un punto de infl exión.
Inicialmente todas las contribuciones fueron de autores europeos. El
propio Zech se convirtió en el autor literario más prolífi co de la revista,
acompañado de sus compañeros exiliados: Thomas Mann, Gustav Regler,
Else Lasker-Schüler, Kurt Hiller, Hermann Hesse, Julius Bab, Franz Werfel y
otros. Zech inauguró “Die deutsche Stimme” con su serie titulada “Neu-Be-
ginnen” (Nuevo comienzo). Horst Nitschack ha categorizado esta secuen-
cia como “poeta del yo exiliado”, pero en realidad Zech despliega un “no-
sotros” lírico, no un “yo” lírico (Nitschack 1999: 126). En su voz poética, el
“nosotros exiliados” colectivo suplanta al “yo exiliado” individual, lo cual es
una diferencia crucial. Además, estos poemas contradicen las afi rmaciones
de una “parte cultural mantenida deliberadamente alejada de la realidad”
de los Blätter (Walter 1978: 371). Apareciendo una vez al año entre 1943
y 1946, la secuencia de poemas de “nosotros exiliados” de Zech forjó la-
zos con sus lectores emigrantes al confrontar colectivamente la inmediatez
del refugio, la resiliencia, el retorno y fi nalmente, incluso la reconciliación .
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Además, al evitar un entorno geográfi co específi co, estos poemas hablan a
los exiliados alemanes de todas partes. El “nosotros” lírico de Zech tejió la
experiencia del exilio en una perspectiva compartida de tribulaciones entre-
lazadas. Miró hacia adentro, encontró un terreno común y luego guió a sus
lectores (y editores) hacia afuera desde un nodo de exilio para explorar la
literatura, la naturaleza y la antropología de América del Sur.
Más allá de los temas sobre el exilio, Zech amplió el alcance temático de
la revista con numerosos trabajos exploratorios sobre los paisajes y pue-
blos argentinos, desde sus desiertos del norte hasta sus selvas tropicales .
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Muchos de estos escritos eran pura fantasía basada en viajes que Zech nun-
ca realizó, pero incluso esas exploraciones imaginarias nacieron de su expe-
riencia vivida como emigrante alemán en América del Sur y representan un
17 Emblemática de esta tendencia fue la cruzada de Zech contra Bárbara Herzfeld, la due-
ña de una librería que organizaba la distribución de la revista en Buenos Aires. Zech ca-
lumnió repetidamente a Herzfeld e instó a Rukser y Theile a dejar de trabajar con ella, aun-
que parece haber sido una socia concienzuda. Zech: 12/5/1943; 5/1/1944; 30/10/1944;
25/4/1945. Theile/Rukser: 22/7/1945; 27/7/1945; 2/12/1945.
18 “Neu-Beginnen,” DB VII (1943): 21; “Dem immerwährenden Andenken der für uns Ge-
storbenen,” DB XVIII (1944): 1-2; “Strofen der Einkehr,” DB (January 1945); “Heimkehr,”
DB XXXIV (1946).
19 Paul Zech, “Stefan Zweig: eine Gedenkschrift von Paul Zech,” DB VI (1943): 30; “Die
deutsche Stimme: Paul Zech,” DB VII (1943): 21-22; “Wer ist eigentlich dieser Paul Zech”
DB XI (1943): 15-19; “Die Sonette auf das Jahr 1944: Für jeden Monat eins,” DB XIII (1944):
25-29; “Zu Paul Verlaines 100. Geburtstag” DB XVI (1944): 22; “Dem immerwährenden
Andenken der für uns Gestorbenen” DB XVIII (1944): 1-2.

