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LA REPÚBLICA ARGENTINA COMO DESTINO DE LA INMIGRACIÓN. 1868 73
heno o para pastar ovejas. Hacer pastar las ovejas en estos campos los
protege a la vez de otras malezas.
El maíz es el cultivo principal de los criollos y a la vez, junto con la
carne, su principal alimento. Los colonos de habla alemana por lo general
tienen un prejuicio sin fundamento alguno contra este cultivo que, aunque
no da muchos ingresos en dinero, viene muy bien en la economía casera,
ya que se puede preparar y consumir de varias maneras. Para los caballos
en Santa Fe el maíz es lo que aquí [en Europa] es la avena, para las aves
es un alimento excelente y para el engorde de los cerdos no hay mejor que
maíz hervido.
Este producto, además, es apropiado para preparar la tierra virgen re-
cién arada para otros cultivos, por lo que se lo escoge con preferencia
para la tierra virgen y se planta de inmediato después de la primera arada.
Sin embargo, la cosecha es más segura y más abundante si el suelo se
ara algún tiempo antes, en cuyo caso se realiza una segunda arada /40/ al
sembrarlo. Para sembrarlo disponemos de mucha libertad, ya que el maíz
puede ser sembrado en tierra virgen, después de la primera arada, desde
septiembre hasta fi n de noviembre; en campo cultivado desde mediados
de octubre hasta mediados de diciembre y fi nalmente en los campos de
trigo y cebada, después de cosechados hasta mediados de enero. Para la
siembra un niño puede seguir el arado y poner dos o tres granos en el tercer
surco , a la distancia de un paso largo; cuando entonces se traza el próxi-
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mo surco, las semillas se cubren por sí solas de tierra. Luego se rastrea
el campo. Cuando las plantas llegan a la altura de un pie y medio es muy
conveniente hacer pasar entre ellas un carpidor, esto lleva a que el rinde
de la cosecha y las espigas sean sensiblemente mayores. Después, el maíz
no requiere ningún cuidado más hasta la cosecha. El momento de esta por
supuesto depende del de la siembra, puede realizarse entre mediados de
febrero y julio y no hay que apurarla. El maíz se guarda mejor si se lo deja
entre las delicadas hojas que cubren la espiga y así se los amontona en un
lugar seco.
Una juchart de tierra puede rendir entre dos y siete fanegas de maíz en
espiga. El precio suele ubicarse entre 2 y 6 pesos por fanega (8 y 14 francos;
3 fl orines 34 kreuzer y 11 fl orines 12 kr.).
El mijo no se cultiva, aunque crece un tipo silvestre de esta planta, y
semillas de esta planta traídas de Europa germinan bien. En cambio, con el
centeno los intentos realizados no han sido favorables.
Los porotos y las arvejas son un producto muy recomendable, en es-
pecial los porotos pequeños blancos (en suizo Höckerli), que siempre se
venden bien. Se los planta en barbecho que ha sido arado dos veces en
el curso de varias semanas. La segunda arada debe estar hecha antes de
comienzo de la cosecha del trigo, para que después de esta se pueda apro-
vechar la primera lluvia para plantarlos. El momento adecuado para esto es
entre fi n de diciembre y mediados de enero. Los porotos también pueden
39 No es claro a qué se refi ere el autor con el tercer surco. En todo caso debería ser el
último surco que abre el arado. En esa época casi todos los arados eran de mancera de
una sola reja, y quizás muy pocos de dos.

