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LA REPÚBLICA ARGENTINA COMO DESTINO DE LA INMIGRACIÓN. 1868 75
dos pulgadas de tierra. Si después crecen malezas en el campo, hay que
sacarlas con esmero. La planta llega con tiempo húmedo a 8 o 9 pies de
altura y es muy parecida al maíz, al que supera sin embargo mucho en ta-
maño. Se puede usar como forraje estando madura o no madurada. Pero si
se desea usar el jugo de la planta para melaza o para /42/ aguardiente, hay
que dejarla madurar, lo que ocurre hacia el mes de julio. La maduración de
la planta se reconoce en la dureza y el color oscuro de la semilla, que ade-
más constituye un excelente alimento para gallinas. Las raíces que quedan
en el suelo vuelven a germinar en la primavera siguiente, ante todo si al fi nal
del invierno se ara el suelo sin dañarlas.
Las batatas o papas dulces se dan muy bien y forman un excelente
alimento, además de ser un buen producto para vender aunque, en vista
de que es muy difícil guardarlas, hay que liquidarlas pronto. Se dan bien
en tierra nueva luego de una profunda arada o, si hay tiempo para ello,
mejor aún luego de una arada muy liviana y otra profunda que se realiza un
poco más tarde. En tierra barbechada alcanza con una sola siembra. Se las
planta entre fi n de agosto y fi n de septiembre con tiempo seco, para que
la simiente no se pudra en el suelo húmedo. Se lo hace con la azada o en
suelo barbechado con arado y rastra, colocando las batatas a distancia de
unos tres pies. Una juchart de batatas necesita de 1 ½ fanegas o unos 5
quintales de simiente. Si hace falta, la mala hierba debe ser arrancada cui-
dadosamente, y tres meses después de la siembra, si el tiempo es húmedo,
hay que cubrir las plantas casi totalmente con la azada. Pero si el tiempo
es seco, conviene dejarlas como están, desmalezando solamente. La co-
secha comienza en mayo y puede ser continuada hasta agosto, salvo que
el tiempo húmedo lleve a que los bulbos se pudran. Se las cosecha con el
arado y la azada, y se usa enseguida las batatas que son dañadas en este
proceso, porque si no se pudren muy pronto, contaminando las sanas. Una
juchart puede rendir entre 6 y 20 fanegas de batatas. El precio oscila entre
3 y 6 pesos (12 y 24 francos; 5 fl orines 36 kr. y 11 fl . 12 kr.) la fanega. La
conservación de este producto, como queda dicho, es difícil; la mejor forma
es [guardarlas] en la tierra, luego de haber limpiado con fuego el hoyo, colo-
cando las batatas en capas entre camas de paja seca y cubriendo todo con
paja recortada en forma de techo. En derredor se abre una pequeña zanja
para que la lluvia se escurra.
Si en un campo una vez se plantaron batatas, siempre vuelven a apare-
cer y cuesta trabajo volverlo a limpiar de ellas.
Las papas son, como hemos visto, el producto principal en la Colonia
Baradero. También parece que se dan en las Colonias Nueva California y
Helvecia, lo mismo cerca de Coronda y en general donde el suelo es areno-
so. Por el contrario, en las otras colonias de Santa Fe la cosecha es muy in-
segura, especialmente porque la planta antes de fl orecer es devorada mu-
chas veces por un curioso tipo de cascarudo, que aparece en cantidad tal
que no se puede ni pensar en liquidarlo. Cuando no pasa esto, el rinde es
abundante, /43/ además este producto se puede cosechar dos veces por
año. Las papas deben sembrarse en suelo largamente cultivado, y hay que
ararlo profundamente dos meses antes de la siembra o, si se ha cosechado

