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86 KARL BECK BERNARD
Si no se repara en el gasto uno también puede encargar un techo en
carpintería y cubrirlo con dos capas de ladrillos. También, según las cir-
cunstancias, uno mismo puede hacer las ventanas y puertas o encargarlas
a un artesano. No hacen falta carpinteros de obra y de muebles. Se usa o
bien la madera de algarrobo nacional, o bien madera de pino, que se está
importando masivamente desde América del Norte. Los tablones de pino
cuestan 30 a 38 céntimos (8 a 9 kr.); los de algarrobo, 40 céntimos (14 kr.)
el pie cuadrados. La entrada se puede forrar con ladrillos o con tablones de
algarrobo; también es fácil y provechoso hacer un sótano.
Quien quiere contentarse con un rancho muy primitivo, puede rellenar
las paredes con barro una vez que ha puesto el techo de paja sobre palos
altos y más bajos que terminan en horqueta, plantados en la tierra .
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Mientras se edifi ca, desde luego una parte de la familia podrá ocuparse
de roturar el suelo.
Una familia que se vale del apoyo del gobierno no necesita, por así de-
cirlo, ningún dinero para comenzar, en vista de que puede realizar todo con
trabajo propio. Pero si alguien se establece por su cuenta, una familia de
cuatro o cinco personas necesita para ello y para la manutención hasta la
primera cosecha, unos 2.500 a 3.000 francos (1.167 a 1.400 fl .).
XV. Formas de viajar
La mejor oportunidad de viaje para emigrantes, si tienen aunque sea al-
gunos medios, la brinda sin duda la nueva línea de vapores entre Marsella
y Buenos Aires, que al lado de la de Burdeos está encargada del servicio
postal del gobierno. Las partidas se realizan el 15 de cada mes y el viaje
/55/ tarda 35 o 36 días, incluyendo las escalas intermedias en los puertos,
que son Gibraltar, San Vicente, Pernambuco, Bahía, Río de Janeiro y Mon-
tevideo. El barco Savoie ha realizado el viaje hasta en 33 días, y aunque
estaban a bordo 745 pasajeros (de ellos más de 500 con destino a Buenos
Aires) no se produjo ni un solo caso de enfermedad durante el viaje.
El precio de viaje en tercera clase es hasta Buenos Aires de 320 francos
por persona, con 200 libras de equipaje incluidas. Los niños de entre 8 y
12 años pagan la mitad, entre 3 y 8 años, un cuarto del pasaje. Un niño
menor de 3 años por familia viaja sin cargo. A cambio, cada miembro de
la familia obtiene una cucheta en la cubierta inferior, con su bolsa de paja
como colchón, una almohada y una frazada; además, se sirve tres veces
al día comida abundante y siempre fresca, totalmente preparada; el barco
también provee la vajilla necesaria. A mediodía y a la noche cada adulto
recibe ¼ litro de vino y en la mañana, para el desayuno, alterna un día una
ración de aguardiente con ¼ litro de vino. Los viajeros por ende no nece-
50 Para mayor claridad citamos lo expresado en la p. 99 de la edición en francés de 1872,
que dice que el techo del rancho se apoyaba “sobre horquetas clavadas en el suelo, de
las cuales las dos más altas al frente y atrás sostienen la cumbrera, mientras que una fi la
de horquetas más bajas a cada lado sostienen el techo”.

